El puente chino

Después de un mes de quietud en Corea del Sur, la idea de movernos demasiado no nos hacía mucha gracia. Veníamos amasando las ganas de recorrer el norte de China pero todas las opiniones que recibíamos coincidían: el invierno es el peor momento para hacerlo; así que para simplificar armamos un plan sencillito: vivir un mes en Shanghai.

 

flashBACK a Mayo de 2017:
TreKking en los anNapurnas nepalies

Tras una jornada de caminata y recién llegados a un nuevo pueblo, le dejo a Juan las mochilas y salgo a buscar un lugar para pasar la noche.

Cuando bajo a almorzar al restaurante del hotel, veo a Carlos, un español con el que crucé un par de palabras mientras buscaba donde dormir. Normalmente la vergüenza no me lo permite, pero se ve que ésta vez estaba sedienta de conversación y fui directo a sentarme con él; Juan se nos unió al rato.

En la familia de Carlos son todos pastores por lo que creció en el campo ayudando con el emprendimiento familiar. Carlos parece super tranquilo. A pesar de que nos dice que es un trabajo muy duro no puedo evitar imaginármelo de chiquito sentado en un roca viendo la vida pasar, acompañando a las ovejas, mientras mastica un yuyo.

Al rato se nos une Stephen, un señor de Estados Unidos con el que Carlos compartió varias horas de caminata.

Después de un merecido almuerzo los dos empezaron a lamentarse por no tener agua caliente en la habitación que compartían. Juan instantáneamente sacó del bolsillo las llaves de nuestra habitación y se las pasó para que usen la la única ducha caliente que tuvimos en 19 días de trekking. Los dos se congelaron como si un desconocido les estuviera dando una valija llena de Euros.

Después de reencontrarnos con ese gran lujo, los cuatro nos fuimos a descansar. Al día siguiente caminamos unos cuantos kilómetros subiendo y bajando montañas con Carlos hasta que una lluvia dividió nuestros caminos. Nunca más supimos de él.

A Stephen sólo lo volví a ver de lejos por la mañana y por alguna razón decidí congelar ese instante:

Tras volver a su país nos escribió y hasta el día de hoy seguimos en contacto. Cuando prendí la computadora para buscar una casa en Shanghai, encontré un mensaje de él y su esposa diciendo que nos querían recibir en su casa.

La historia que sigue, se escribió gracias a una ducha de agua caliente.

 

Semana Gourmet en Shanghai (上海)

Del aeropuerto nos tomamos el metro que nos deja en la manzana de la casa de Stephen. Ya llevamos como 3 años y medio fuera de Argentina y nuestro asombro al ver transportes públicos que funcionan bien sigue intacto.

Llegamos hasta la puerta de su departamento sin necesidad de contactarlo, la gente nos va abriendo todas las puertas necesarias – estar rodeada de gente sin miedo es otro detalle que tampoco nos cansamos de valorar.

Ni bien Stephen abrió la puerta volvimos a ver la cara del ser con quien tan sólo compartimos un almuerzo hace ya bastante tiempo atrás.

Para la cena de recibida decidieron llevarnos a Din Tai Fung, un restaurante taiwanés muy famoso que prepara la especialidad de Shanghai -y la perdición de Juan-: los Xialombao. Tiene varias sucursales por Asia, algunas incluso ganadoras de estrellas Michelin.

Xialombao

En Argentina, Oasis, las tremendas empanadas del barrio que pedíamos los Viernes era nuestro único contacto con la industria gastronómica.

Oasis ❤️

Y por más improbable que ahora suene,  ya habíamos visitado la sucursal de Hong Kong.

Stephen y Candy trabajan 6 meses en China y descansan la otra mitad del año en Estados Unidos. En el medio viajan a India y Nepal donde recolectan tesoros y los revenden en China. En el piso de arriba de su tienda tienen su galería de arte.

Por la mañana Candy va a un curso de hipnosis y nos quedamos desayunando con Stephen. Al rato él se va a trabajar y deja su departamento lleno de obras de arte a estos dos sudacas.

Nosotros trabajamos por un rato y salimos a pasear para luego reencontrarnos cuando terminan su jornada laboral a eso de las 7 para ir a cenar. En la mitad del año que viven en China, Candy y Stephen no cocinan; comen en restaurantes todos los días.

Cada día se les ocurre un lugar nuevo para llevarnos y la estadía se va extendiendo. Nos pasearon por restaurantes especializados en comida cantonesa -una provincia china-; otro espectacular de especialidades de Shanghai -sin dudas el preferido-, uno Italiano, otro tailandés. El último día Candy cumplió años y subimos aún más de categoría, fuimos a su restaurante preferido: el Francés.

La comida – o la muestra no gratuita de comida – estaba riquísima, pero por alguna razón el chef decidió ponerse a dibujar en mi plato en lugar de rellenar los espacios vacíos con más contenido.

Los dibujos del señor me hicieron recordar mi primer encuentro con franceses en la cocina. Fue en Kapas, una isla en Malasia donde las manos más diestras nos preparaban unas cenas de puta madre: una pareja de españoles que lograron que nos quedemos 20 días y no 3 como habíamos planeado.

Pero un día llegaron un par de chicas francesas especialistas en no sé qué; esa noche los españoles les cedieron su cocina y las especialistas prepararon ñoquis.

Me senté a la mesa sabiendo que nada bueno podía suceder. Y así fue.

Cuando podés contar la cantidad de ñoquis que hay en un plato, hay un problema estructural. Nueve ñoquis me sirvieron. N-U-E-V-E; un par de hojas equilibraban la composición.

En fin, el restaurante francés claramente no fue mi preferido.

Candy y Stephen

De todas formas, siempre es interesante que te muevan por lugares por donde vos no pasarías… probar otros mundos, ampliar los horizontes… vivir la vida de un otro por un rato y registrar como ese otro deja una huella en vos y como vos dejas una huella en el otro, generando que todos seamos una especie de mixtura infinita de partes que absorbemos de quienes nos cruzamos por la vida.

 

CONFUCIOnes

Éstos son los clásicos edificios de Shanghai que parecen una maqueta levantada para competir con Hong Kong pero que al rededor no hay nada, y del lado de enfrente hay gente desesperada por tomarse una foto con ellos.

Mientras volvíamos algo desmoralizados por la cantidad de turistas encontramos un templo de Confucio, pieza clave de la historia china.

Éste señor modeló el cerebro de cada chino que habita -y habitará- éste planeta y mientras escribo caigo en la cuenta de la importancia que tiene Confucio en la vida de todos nosotros. Me explico: dentro mío vive una teoría sobre cómo los chinos van a tomar el mundo psíquica, política y comercialmente. Si mi teoría de que el mundo se está volviendo chino tiene algo de cierto, éste señor no es solamente una pieza clave de la existencia de los chinos, sino en la de toda la raza humana.

Voy a empezar presentándolo al menos como a mí me gustaría que me presenten: usando mi nombres correcto. Éste señor se llamaba algo así como Kong-zua. No sé cuál es el tema con las traducciones; no sé qué tiene que ver Confucio con Kong zua; tampoco sé qué tiene que ver China con Chong guó, que es de nuevo, algo así como los chinos llaman a su país. Andá a decirle “China” o “Confucio” a un chino y fijate cuán lejos llegas en la conversación…

Volviendo al confucionismo (o al kongzuacionismo) voy a transcribir una conversación que tuve con Xinxuang, una hermana china que encontré en el camino:

Xinxuang: – Quisiera hacerme un tatuaje pero sé que a mi familia no le gustaría.
Flor: – Pero si es tu cuerpo….
Xinxuang: No, no es mi cuerpo. Es de mi familia y de mis antepasados.

Para reforzar la idea, ésta es otra conversación que tomó lugar en un hostel en el que Juan paró la oreja:

Un chino trabaja con una laptop y unas extranjeras empiezan a hablar con él. Luchando con su timidez, logra contarles que trabaja online, que le gustaría viajar y trabajar por fuera de China, pero sus padres no se lo permiten. (Quien pronuncia éstas palabras tiene unos 27 años aproximadamente).

Más allá de la ética y una lista de virtudes con las que se debe gobernar y vivir, uno de los elementos claves del confucionismo es ni más ni menos que la base del éxito chino: la autoridad máxima debe ser respetada y obedecida -sea ésta gobernantes, padres o ancestros; generando así que siempre sea otro quien tome las decisiones más importantes como pueden ser qué estudiar, cuándo y con quién casarte, cuántos hijos tener, en qué momento, dónde vivir, de qué trabajar, etc. (Estudiar o no, casarte o no, tener hijos o no, son opciones extraterrestres).

Un psicoanalista chino sacó un libro al que llamó EL PAÍS DE LOS BEBÉS GIGANTES  – que instantáneamente fue prohibido en China.

Mientras Juan recorría las distintas áreas del templo, no pude evitar quedarme leyendo los deseos de mis pares. Con todo el amor que les tengo, no necesito poder leer mandarín para saber que los chinos están pidiendo dinero. No sé antes, pero después de la Revolución Cultural de Mao, la espiritualidad china quedó reducida a visitar los templos cada tanto para pedir más de lo único que importa: dinero.

Éste mensaje de un hispano-hablante me hizo reflexionar sobre como la instantaneidad se cuela por cada aspecto de nuestras vidas, comida instantánea, mensajes instantáneos, relaciones instantáneas…

Querido Confucio: Deseo resolver mis confuCiones sentimentales y tomar decisiones correctas en el amor, por favor, si se puede, que sea dentro del próximo mes. Gracias

Me encantó que le ponga un plazo a Confucio, ese señor de carne y hueso que falleció 500 años antes de Cristo y que específicamente se negó a hablar de la existencia del mas allá. Qué hermosos somos los humanos….

Sin duda lo mejor de Shanghai fue compartir una porción de vida con Stephen y Candy. Cada día valoro más el hecho de poder mezclarme con gente -en apariencia- distinta para recordarme cuán iguales somos… Por alguna razón me viene a la mente una frase que leí en una estación del subte en Buenos Aires unos días antes de empezar a viajar:

saludo Maya

Me gustaba el sonido que emitía la frase VIVIR EN SHANGHAI, pero no era más que pura subjetividad inventada que poco tuvo que ver con la realidad que nos encontramos.

Mientras pasaban los días recordamos un principio básico que suele determinarnos y que aparentemente habíamos olvidado: lo que para el común de la gente es grandioso, para nosotros es una cagada y viceversa. Entonces, si aplicamos ese razonamiento lógico al consejo: ÉSTE ES EL PEOR MOMENTO PARA VIAJAR POR EL NORTE DE CHINA, debería traducirse a ÉSTE ES EL MEJOR MOMENTO PARA HACERLO.

El peor momento suele denominarse: temporada baja.
Temporada baja en el diccionario cebolla significa paraíso.

Pasamos unos días decantando la decisión y en el día seis compramos los pasajes hacia nuestro próximo destino. Adiós plan! Nos tomamos un tren bala para ir a Beijing, no porque estemos especialmente apurados, sino porque -como en tantos otros tramos- ya no hay más trenes “lentos”.

Ésta es la estación de trenes de Shanghai…

No, va de nuevo: ésta es sólo un sector, de UNO DE LOS PISOS de la estación de trenes de Shanghai.

 

Beijing – 北京

El invierno es el peor momento para visitarla porque la polución se condensa y llega a niveles que ya ni tiene sentido medir…

Hace unos meses una pareja de abuelos salieron a hacer las compras y tardaron 9 horas en volver a su casa. Por el smog la visibilidad se perdió tanto que no pudieron encontrar su casa. La policía los encontró.

No mires ésta foto concentrándote en el smog, mirala recordando que quien cruza esa calle es la especie que se considera superior a las demás.

Los primeros viajes que hicimos por China fueron devastadores para ese área donde guardo mi optimismo. El consumo es realmente indescriptible a través de mi no tan entrenada capacidad de redactar y la falta de conciencia es aplanadora.

Pero tras pasar varios meses en China me invade otra sensación/teoría sobre éste pedazo de país: China es un nuevo rico, a pesar de tener una cultura milenaria hay ciertos procesos que van a otra velocidad. Por ejemplo, se les permitió fumar hace tan solo unos años y hoy hay gente que entra a McDonald’s con el cigarrillo prendido sin registrar siquiera lo que eso significa. Si algún pensamiento te visita diciendo “qué país de bárbaros”, recordá que tan solo una generación atrás, se fumaba DENTRO DE LOS AVIONES.

Al gobierno, como a sus ciudadanos, poco le importa el daño que produce al ambiente – dato para nada original ya que podemos contar con los dedos de una mano los gobiernos que HOY cuentan con un interés genuino –y no marketinero- sobre el cuidado del medio ambiente.

El día que China tenga voluntad política de cambio pongo las manos en el fuego que va a ser por cuestiones económicas y no por un poético interés en respetar los recursos que la madre tierra nos da y toda esa sarasa. Recordad: no hay que pedir peras al olmo.

Pero más allá de cuál sea el motor que movilice esa voluntad, mi impresión es que China cuenta con el poder económico, el suficiente control sobre la población y una terrible inteligencia para implementar cambios como para volverse el país más sustentable en un chasquido de dedos. China no necesita esos 10 años de changüí para transitar de la bochita de luz incandescente a la halógena.

Para que se den una idea, éste mes leía sobre el primer auto eléctrico argentino y algunos sectores para recargarlo en Buenos Aires, la capital – que dudo que funcionen demasiado bien. En China POR LEY, tiene que haber recarga eléctrica en TODAS las rutas nacionales. Recordemos el tamaño del mastodonte (3.5 veces más grande que Argentina) y sus rutas nacionales:

Si bien son datos que tal vez a pocos importen, a mí me resultan esperanzadores. La frase LA ESPERANZA ES LO ÚLTIMO QUE SE PIERDE es otra falacia creada por un humano intoxicado. La esperanza se pierde, y una existencia desesperanzada es un vacío pesado de cargar.

 

Pero basta de aburrirlos con mis delirios geo-políticos! Volvamos a la estación de trenes de Beijing!

En el andén ajustamos la vestimenta porque la temperatura descendió a menos cuatro grados. Seguimos a la multitud y salimos a la calle donde nos encontramos con el nuevo universo.

El frío pinta a Beijing con una halo de magia. Parece que llegamos a otro planeta…

La capital china se pronuncia BEI-JÍNG, como si estuvieras leyendo dos caracteres, 北 Bei significa norte, 京 Jíng significa capital: “Capital del norte”; y es otro de esos destinos que simplemente por pisarlos nos obliga a registrar lo improbable y casi ridículo cauce que sigue nuestra vida.

#DÓNDE ESTAMOS?

Como el monitor de mi computadora no está funcionando bien quiero arreglarlo lo antes posible para poder irnos rápido si el smog se pone intenso. Elegimos la tienda de Apple más cercana al hotel y nos tomamos la línea de metro que nos deja a una cuadra y en veinte minutos salgo con un monitor nuevo, porque reparar ya es un concepto prehistórico.

Camino al hotel, unos pasadizos llenos de comida callejera nos atrapan y empezamos a probar los sabores del nuevo lugar. Cualquier pelea interna que tenga con China se resuelve cuando me da de comer. Contaminá, destruí el mundo, aliená al planeta, pero seguí cocinando tal cual lo haces!

Mientras nos seguimos perdiendo por los callejones sentimos que algo extraño está sucediendo. Hace 3 horas que la ciudad parece habernos absorbido y todavía no fuimos al hotel a dejar las mochilas.

En éste momento registramos la primera ventaja de viajar en el peor momento: las mochilas están vacías, tengo puestas hasta mis 3 pares de medias! Así que tentados por una noche fresca, las luces de neón y el humo de los puestitos callejeros seguimos recorriendo disfrutando de la pasajera liviandad y de una ciudad que muy a pesar de lo previsto, nos robó el corazón desde el principio.

Stephen y Candy quedaron ya atrás, en nuestra primera cena solos volvemos a mis lugares preferidos: los bolichitos de barrio, como les diría mi papá:

Juan está serio, desconfiando de la nueva pocilga que elegí para cenar; hasta que nos reencontramos con nuestro personaje chino preferido: la señora que cocina nos atiende a los gritos, divertida por la presencia de los laoway (extranjeros en mandarín); paciente y sonriente espera a que descifremos el menú jeroglífico.

Ni siquiera mi medianamente desarrollado criterio fotográfico logra que los platos luzcan fotogénicos.

Si, la señora no se preocupó demasiado por la presentación ni se puso a dibujar en el plato, pero éstos platos son LA GLORIA. A éste pocilga volvimos TODAS LAS NOCHES!

Y al día siguiente salimos a recorrer los callejones (hutongs) ahora iluminados por la luz del día. El cielo está bastante celeste y no hay señales de smog extremo.

Veinte millones de personas -la mitad de Argentina- viven en ésta capital. No distingo si es por costumbre, pero no la sentimos superpoblada.

En los callejones empezamos a encontrar estas joyas de la industria automotriz:

Pedir presupuestos fue inevitable:

Valen unos 1500 dólares aproximadamente. Son eléctricos y como no llegan a más de 35 kilómetros por hora no se necesita licencia para conducirlos ni pueden entrar a las carreteras nacionales. Cada 5-6 horas hay que enchufarlos.

LOS AMO! Se agregó a la lista de sueños de la Cebolla!

 

Muralla china

La mañana que decidimos visitar la muralla le mando un mensaje a mi mamá -HOY VISITAMOS LA MURALLA CHINA. Inclusive ella, que ya no presta taaanta atención a los constantes movimientos que hacemos, paró su día para que las dos registremos lo que estaba pasando. Habíamos llegado a la gran muralla china…

El sector que visitamos está totalmente reconstruida. Al ser tan larga, se puede visitar cualquier otro sector para ver algo más genuino, pero como sospechamos que tantísimo no nos iba a interesar, fuimos a ésta zona simplemente porque es fácil de acceder.

La muralla se construyó para proteger a China de los mongoles. Sí, Mongolia, ese país que hoy no corta ni pincha y probablemente pocos puedan marcar en el mapa, inspiró suficiente miedo al mastodonte chino para construir una pared de 21 mil kilómetros. No es genial como todo se transforma?

La linea roja es la Muralla China, y al norte está Mongolia

El hecho de haber visto kilómetros de murallas y fuertes en el hermoso Rajastán Indio, donde no solo ves un conjunto de piedras apiladas hace bastante siglos atrás, sino que el condimento más especial de la India,los indios, impregnan cada metro cuadrado, QUIERAS O NO.

En fín, caminé por la muralla china pensando en qué platos pedir en la pocilguita.

Pero cuando volvimos a la ciudad nos encontramos con el elemento que sí nos iba a dejar locos! Caminando sin rumbo pasamos por un lago con una superficie extraña. Y mientras nuestros ojos se esfuerzan por hacer foco y recolectar información, el cerebro a toda máquina intenta procesar todos esos elementos nuevos. Tras unos segundos de fruncir el ceño, la respuesta llegó: estábamos frente el primer lago congelado de nuestras vidas!

  1. Primera reacción: tirar una piedrita a ver si se rompe, nada.
  2. Segunda reacción: tirar un piedra un poco más grande, nada.
  3. Tercera reacción: cuando el universo te pone un ladrillo en el camino, no queda otra que esperar que los policías miren para otro lado, y lanzarlo.
    N A D A ! ! !  Ay carajo no lo podíamos creer estábamos como locos con el hielo!

Hasta los peces se habían congelado!

Sin duda los lagos congelados fueron nuestra maravilla del viaje!

Y voy a parar acá porque tenemos una carpeta infinita de fotos de hielo, que si bien la guardo para recordar la emoción que nos dio el nuevo descubrimiento, mi intuición literaria me dice –no aburras a la gente con hielo. 

 

La ciudad prohibida

En éste complejo de edificios vivieron por siglos los emperadores de las dinastías chinas. Éste tipo de lugares tampoco suele interesarnos demasiado pero ciertas veces permitimos que la inercia tome las riendas de nuestras vidas. A veces nos lleva por lugares interesantes… a veces nos lleva por La ciudad prohibida.

Frente a la puerta de entrada, está la  famosa plaza de Tiananmen donde el 4 de Junio de 1989 el gobierno reprimió una marcha de estudiantes donde fallecieron entre 300 y 10.000 personas. La falta de precisión de la cifra se debe a la clásica censura china. En realidad ésta plaza es famosa para los extranjeros, porque aún hoy hay chinos que nunca se enteraron de lo que pasó.

Para pintar los hechos con la infaltable ironía humana,  la plaza lleva el nombre de la puerta a la ciudad Prohibida:  Tian-an-men

天 (tian = cielo)
安 (an = paz )
门 (men = puerta)

Tal vez conozcas ésta imágen: es la foto más representativa de la represión que se llevó a cabo en la Plaza de la Puerta a la paz celestial:

El gobierno nunca reconoció un “exceso” y como en Argentina se formó el famoso grupo de Abuelas de Plaza de Mayo, en China se formó el grupo de Madres de la plaza de Tiananmen.

Ding Zilin, el paralelo chino de Estela de Carloto

Uff, y de nuevo me viene:

Pero a diferencia de las abuelas argentinas, símbolo internacional de lucha, éste grupo tuvo contadas victorias. Aún hoy la policía monitorea a sus integrantes -que no tienen permitido reunirse- para prevenir cualquier eructo del sistema.

Cada 4 de Junio, en Hong Kong, que si bien es China, todavía mantiene cierto grado de autonomía, la gente hace lo que del otro lado de la frontera es imposible:


RECORDAR.

 

Y después de éste relato siento que debería distender con algo un poco más liviano para luego volver a hundirnos en las profundidades de la humanidad, pero honestamente no se me ocurre con qué, así que si querés ir por un jugo, sandwich o bajarte del tren, éste es un buen momento.

 


 

Bien, continuemos.

Éste fragmento de la historia es otro de los tantos que nos cruzamos que colaboró a ampliar lo que mi raza, – y en consecuencia, yo – somos capaces de someternos y soportar:

 

Los eUnucos chinos

Se llama eunucos a los hombres castrados -química o quirúrgicamente-.

–¿En serio te tenes que poner a escribir sobre esto Florencia?!! Y si! Saltearlo iría en contra de mi naturaleza!–

Algunos padres en Occidente suelen formular oraciones como: “si te acercás a mi hija, te corto las bolas”. La historia de los eunucos chinos no es más que esa advertencia llevada del plano oral, al de los hechos. Durante siglos, sólo las personas castradas tenían permitido ingresar a las áreas privadas de la Ciudad Prohibida. De ésta forma tan básica -e innegablemente efectiva-, la familia real protegía la virginidad de sus mujeres y el linaje de su dinastía. Sólo los hombres castrados podían pasar la noche en el palacio real.

En el año 25 antes de Cristo, las sentencias de muerte se cambiaron por castraciones y los eunucos empezaron siendo una especie de esclavos que trabajaban en la ciudad prohibida. Se encargaban de TODAS las tareas como cocinar, limpiar, cuidar la castidad de las mujeres, entretener, etc.

PERO! Al tener acceso a los espacios más privados tenían información a la que sólo la familia real podía acceder; información que empezaron a usar para manipular e influenciar al emperador y a sus enemigos ganando así un nivel de influencia política insospechado.

Los “esclavos” eunucos terminaron manipulando, asesinando y hasta eligiendo emperadores; ganaron títulos de nobleza, fueron comandantes militares, exploradores, hasta Lamas budistas.

Pero lo anterior fue solo una introducción. He aquí un quiebre trascendental en la historia:
Al producirse éste cambio en el rol de los eunucos, la castración dejó de ser sólo un castigo y se volvió un acto VOLUNTARIO.

(!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!)

Si. La gente empezó a auto mutilarse a cambio de dinero, poder, puestos políticos o simplemente por la seguridad de un techo y un plato de comida.
Durante la dinastía Ming había 70,000 eunucos controlando casi el total de la corte.

Las familias que donaban a sus hijos jóvenes recibían una recompensa y esperaban que tenga una vida más próspera de la que ellos eran capaces de darle. Otros, que vivían en la pobreza decidían castrarse y vivir en un palacio en lugar de mendigar o robar con sus órganos sexuales en su lugar. También estaban quienes frente a las dificultades de la vida se castraban idealizando la supuesta vida fácil que llevaban los eunucos en el palacio.

Decisiones…

Y pido disculpas de antemano, pero el hecho de haber nacido con el sol en Escorpio vuelve astrológicamente imposible relatar ésta historia sin repasar el procedimiento quirúrgico:

A quienes lo hacían voluntariamente, con cuchillo en mano, el médico preguntaba al interesado que yacía desnudo en una camilla si estaba a 100% seguro de su decisión. En caso de duda, se cancelaba todo.

Se apretaban piernas y estómago para contener la hemorragia. Con agua y ají picante desinfectaban la zona. Mientras varias personas sostenían al futuro eunuco, de un sólo saque cortaban pene y testículos. Los restos se guardaban meticulosamente para posteriormente enterrarlos junto el cadáver de su dueño para que pueda al menos recuperar su masculinidad en el más allá.

Una aguja era colocada por 3 días en la uretra -el cañito por donde pasa la orina-. La nueva vida del eunuco empezaba con 3 días de abstinencia de agua.
Pasados los tres días, se removía la aguja y, si la orina fluía, todo había salido bien. Si no, esa era la señal de que se venía una lenta y dolorosa muerte -pero ésto ocurría en muy pocos casos. La herida tardaba unos 100 días en sanar.

Nótese que la ausencia de la palabra anestesia en el relato no es un descuido.

La historia de estos seres llega a su fin cuando cae la última dinastía y China se convierte en república y rechaza TODO lo que tenga que ver con su pasado. Por donde los eunucos y los reyes se movían, hoy hay selfies que retratan el vacío.

Porque la única constante, es el cambio.

 

Palacio de Verano – 颐和园

Ahora sí! Para alivianar un poco la cuestión: me voy a callar un rato y los dejo con uno de mis lugares preferidos de China. El palacio de verano de la familia real, y por supuesto, de los eunucos.

Uno de esos lugares de los que nada esperamos pero la mera casualidad de visitarlo en determinado horario y momento del año hicieron que se vuelva en uno de los lugares más bellos del viaje.

(Dedicado a todo aquel que no termina de entender por qué pasamos tanto tiempo en China)

 

 

Terminamos recorriéndolo completamente solos y a oscuras, acompañados por música tradicional china que sonaba en todo el predio. El volumen y la calidad del sonido eran simplemente perfectos, estábamos adentro de una película.

 

Datong – 大同市

LA RUTA de la seda

Durante éste post voy a divagar bastante sobre cuestiones de historia que me resultan de lo más interesante pero honestamente, todavía no encontré en la historia de éste camino nada que me interese. Como Juan insiste en dar una mínima noción de qué es este camino voy a hacerlo pero rápido:

Básicamente fue la ruta comercial más importante de la historia que aparentemente existe desde el siglo I a.C por donde se transportaban mercancías, animales y como el hombre no es sólo una máquina transportadora,  también expandió sus ideas, sus dioses y sus enfermedades.

Y así fue cómo llegó el budismo a China, haciendo posible que existan éstas cuevas que se labraron durante los siglos IV y V.

Dieciséis siglos después, el equipo cebolla las visita!

Mientras las recorrimos fuimos perdiendo nuestras extremidades. Con ocho grados bajo cero, los dedos de los pies fueron los primeros en despedirse. Pero eso sí! En uno de los complejos de cuevas más famosas de China nos habremos cruzado con 3 o 4 visitantes. La hipotermia valió la pena!

  

 

Pingyao – 平遥

Ya pasamos por varias ciudades antiguas amuralladas, y es el día de hoy que específicamente las esquivamos. Pero gracias al hecho de haber visitado Pingyao en temporada baja, tuvimos la posibilidad de verla desnudita, sin toda esa costra que genera el circo comercial; volviéndose inesperadamente en uno de mis lugares preferidos.

Por la temporada los pocos restaurantes abiertos que hay cierran temprano. A las 7 de la tarde ya estábamos en el hotel cenados. Pagamos chirolas por hospedarnos en una casa tradicional transformada en hotel. Somos los únicos huéspedes.

A pesar de ya estar cansados y metidos dentro de la cueva, sospechamos que de noche el pueblo debe verse muy bello por lo que nos emponchamos y salimos.

Está todo completamente oscuro salvo por las lámparas chinas. (Está bueno recordar que éste es un pueblo tradicional protegido. No es que los chinos se despiertan cada día y deciden decorar sus calles de ésta forma. La mayoría de las ciudades chinas son lo más muerto de alma que hayamos visitado. Pero al menos quedan estos lugares para recordar cuando algo vivo había).

Decime si éstas no son escenas de una película….

Cómo no enamorarse perdidamente de éste país?

 

Langmusi – 郎木寺

Ya habiendo recorrido las cuevas de Datong, un símbolo del budismo chino, nos movimos hacia el budismo tibetano.

Los tibetanos, que solían pertenecer a un imperio mucho más grande que los límites actuales, no están únicamente en Tíbet. Hay varios pueblos tibetanos esparcidos en China.

Breve aclaración geográfica: éste es un mapa de China y sus vecinos:

La parte roja es el Tíbet

China invadió el Tíbet en 1950, por lo que hoy es, por más que a muchos les duela leerlo, una provincia más de China. Desde ese momento su principal líder religioso y político -El Dalai Lama- vive exiliado en Dharamsala, India – lugar donde tuvimos nuestro primer encuentro con ésta rama del budismo.

Los niveles de control del gobierno chino son sumamente altos como para poder siquiera soñar con la independencia. Imaginate que si la señora que tan solo busca una mera disculpa del gobierno por el incidente de Tiananmen tiene un policía en la puerta de su casa tras haber pasado 30 años del incidente, imaginá el control que tienen quienes HOY buscan ni más ni menos que la AUTONOMÍA. Olvidate! Tenés que pedir autorización por cada inhalada de aire que das; lo que me recuerda éste dato grandioso:

Los budistas creen en las vidas pasadas y las futuras por lo que la reencarnación es parte del proceso humano. Los lamas, si tienen un nivel importante de evolución espiritual, al momento de morir suelen dejar ciertas pistas, como el nombre de un pueblo, o el de los nuevos padres para que luego encuentren dónde reencarnó. En China, el país de las libertades, un monje budista tiene prohibido reencarnar sin el permiso del gobierno. El monje tiene que llenar un formulario…

¿No es una imagen preciosa la del monje llenando un formulario para reencarnar? Hay alguna imagen que deje más expuesta esa tendencia tan global y humana de pretender y creer estar en control de todo? La institucionalización de cada momento o circunstancia de nuestras vidas -como pueden ser el parir o el morir- en China dá un paso más y abarca hasta la reencarnación.

Lo cual es más curioso porque es un país donde no se cree en nada que no pueda tocarse; es un país donde cualquier película que se filme tiene que tratarse de temas materiales POR LEY; cualquier tópico que esté por fuera del 2+2=4, está prohibido. Podes hacer una película sobre cuestiones que sugieran el más allá, espíritus o lo que se te antoje, pero al final tenés que dejar clarísimo que todo fue un sueño o un arranque psicótico, por poner un ejemplo.

Al institucionalizar la reencarnación el gobierno chino no la está legitimizando, ni mucho menos es una reglamentación naif. Si controlan las reencarnaciones, controlan al próximo Dalai Lama. Punto.

En 1995 el actual Dalai Lama, reconoció la reencarnación que el Panchen Lama –segunda autoridad tibetana- había reencarnado en China. Ese mismo día el gobierno secuestró al nene de 6 años y a toda su familia y eligió un nuevo Panchen Lama que hoy esparce la palabra sobre cuán generoso es el Partido Comunista y cuánta libertad religiosa hay en China.

Veinticuatro años después, el Panchen Lama original y su familia siguen desaparecidos; y en éste contexto, el actual Dalai Lama, ya cerca de los 80 años analiza el no reencarnar, eliminar la figura del Dalai Lama y así evitar el control chino.

Son todas piecitas de ajedrez que se van moviendo…

En fin, de vuelta a Langmusi.

Durante éste viaje, cada vez que nos bajamos del micro/tren/van aparecimos en un universo completamente diferente:

Cuando llegamos no había ningún hotel abierto pero Juan se cruzó con una persona que hizo un llamado y de la nada apareció un señor que abrió su hotel especialmente para nosotros.

A la hora de comer íbamos al único restaurante abierto donde me hacían entrar a la cocina para que les señale lo que quería que me preparen. Cuando ya había quedado claro que era vegetariana, les hacía mi señal preferida para que nos preparen lo que quieran.

De noche, la única luz prendida del pueblo era la del restaurante. Tenían una salamandra que rodeábamos tomando el infaltable tecito calentito. Dos o tres monjes solían acompañarnos mientras esperábamos la comida sumidos en ese silencio de invierno que sólo un pueblo semi vacío de montaña puede generar.

Volvíamos al hotel a oscuras, usando la luz del teléfono para cruzar un río finito pero intenso que bajaba de las montañas.

Amo viajar en invierno por China. En éste viaje encontramos el mejor invento de la humanidad: las mantas eléctricas. Ellos no calefaccionan sus casas. Se calientan por dentro dándole al agua caliente sin parar y calientan las camas con las mantas. Meterse en la cama calentita era el mejor cierre del día.

Dios

Para desayunar íbamos a lo de una señora que preparaba unas sopas ideales para el frío y unos bao riquísimos .

Y después a recorrer…

Nunca tuvimos mucho contacto con la nieve, por lo que estuvimos esperando que nieve TODO EL VIAJE. Por supuesto, el día que dejamos el país, empezó a nevar.

Entre toda ésta mezcolanza de religiones, también había unas mezquitas muy bellas. Cuando el islam empezó a llegar a China, también por el camino de la seda, las mezquitas se disfrazaron un poquito con techos chinos para camuflarse y no generar tanto contraste en el barrio.

mezquita

 

Xiahe, Monasterio de Labrang – བླ་བྲང་བཀྲ་ཤིས་འཁྱིལ་

(Son bellos los caracteres tibetanos, no?)

Si bien los números se van reduciendo, éste es el monasterio que alberga la mayor cantidad de monjes tibetanos fuera del Tíbet.

China se jacta de la diversidad étnica que habita su tierra, pero la forma sistemática de mantener el control es que esos grupos étnicos no dejen de ser lo que son: minorías. La técnica es poblar de Han -la etnia más numerosa- las zonas donde hay grupos que podrían generar conflicto. Con el pasar del tiempo los Han van absorbiendo y eliminando identidades generando negocios turísticos alrededor de esas rarezas a las que fueron enviados a contener. Es importante aclarar que cuando se manda a los ciudadanos a poblar una zona determinada NO ES UNA OPCIÓN NEGOCIABLE, obedecer al de arriba es el legado confucionista.

Estas dos fotos que siguen son exactamente el mismo lugar en Xiahe. En ésta primer foto estoy mirando hacia el lado tibetano.

En ésta segunda foto, doy un giro de 180 grados, le doy la espalda al lado tibetano y retrato el lado chino:

De noche todas sus banderas chinas rojas se prenden para que ni por un segundo te olvides en qué territorio estas.

Al menos éste pueblo logró esta división manteniendo su autenticidad. Hay otros que se volvieron un circo para el entretenimiento de turistas chinos donde hasta los monjes son de mentira.

Siguiendo la tradición budista, los peregrinos repiten sus mantras mientras dan vueltas por el camino de 3 km que rodea al monasterio.

 

Dunhuang – 敦煌

Siguiendo la ruta de la seda, cuando ya pensás que no va a haber más cambios de escenario…

llegamos al desierto!

Disfrutamos hasta el último rayo de sol y esa misma noche, por pura coincidencia, una super luna salió exactamente frente a nosotros.

Si, si. Somos conscientes de lo afortunados que somos.

La noche estaba especialmente bella por lo que volvimos muy tranquilos caminando los 8 kilómetros que nos separaban del hotel.

 

Esta calle nos llevó directo al mercado principal donde cerramos el día con unas sopas para calentar al cuerpo, hacía 10 grados bajo cero.

 

Jiayuguan – 嘉峪关

Ya llegando hacia el final de los 30 días que nuestra visa nos permite estar en China, pasamos por ésta ciudad donde está el final de la Muralla.
El dueño de la casa de familia donde paramos nos dio a entender en su extremadamente limitado inglés, que tenia unos amigos que querían practicar inglés con nosotros. Ya teniendo el tiempo contado había que decidir: practicar inglés con extraños o visitar el final de la muralla…

Y sí…

Sin entender NADA de lo que pasaba nos subieron a una camioneta y terminamos en una casa de té super tradicional donde no sé qué reina había tomado el té hace poco. Estos desconocidos nos regalaron nuestra primera ceremonia de té.❤️❤️❤️

#NOMEVOYMÁSDEASIA

La chica de saco verde es la profesora de inglés y al rato llegaron unas 10 personas más: sus alumnos.

La anfitriona, una especie de geisha, nos sirve largas rondas de té mientras nos explica que el té es un puente que une a las personas independientemente del idioma que hablen.

Sonrío, sintiendo como sus palabras me resuenan; sonrío casi palpando como un fragmento de ella se impregna dentro mío.

Las 6 de la tarde era nuestro límite para tomarnos el avión que nos llevaría a nuestra última parada. La profesora y una de sus alumnas nos llevan al aeropuerto en un BMW – seguimos en una película. Nos sientan en un café y nos piden comida sólo para nosotros dos. Hospitalidad china…

Tras soltar los abrazos de despedida caminamos en silencio hacia nuestro avión con esa sonrisa que nos suelen dejar los días donde lo inesperado se vuelve protagonista.

 

Xi’an – 西安

Pasamos el último día en Xi’an, tremenda ciudad y corazón del país. Aprovechando las últimas horas antes de subirnos al avión que nos sacaría de China, visitamos a los famosos guerreros de terracota y cenamos comida callejera en el barrio musulmán.

Pero al menos mi viaje había oficialmente terminado con ella, con su concepto de puente, que llega a nosotros -y ahora a ustedes- tras transmitirse por milenios de generaciones.

Mientras miraba a la geisha china recordaba el para qué viajamos, para qué escribimos. Al fin y al cabo, al igual que el té, éste blog también pretende ser un puente. Los guerreros de terracota, la muralla china, las cuevas, son sólo excusas para encontrarme con ella, conmigo, con vos.

Desde éste lado del puente nos despedimos nuevamente deseando que hayan disfrutado de éste nuevo viaje chino.

Hasta pronto!
Flor y Juan

 

 

 

 

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Un comentario en “El puente chino

  1. caminantewilly dijo:

    Lo único que puedo responder es un GRACIAS enorme en el mayor cuerpo y la fuente más grande que alcance el teclado de mi corazón! <3 GRACIAS ILUSTRADORES DE MI MUNDO, de mi ser… porque lo que están haciendo con este INCREÍBLE VIAJE es reflejar el eterno "viaje interior", el viaje del auto conocimiento… que termina en la auto consciencia… en el descubrimiento de que todo es UNO, NOSOTROS MISMOS, UN SOLO SER… el principio del viaje (la intención), el transcurso del viaje (la atención) y el final del viaje (cuando acaba toda tensión) es esa CONSCIENCIA DICHOSA que está cada vez más presente en ustedes como: "YO SOY OTRO TÚ, TÚ ERES MI OTRO YO" … Pero no presente como una simple reflexión sino en cada una de sus experiencias cotidianas, como una vivencia directa, como una enseñanza vital !!! Mi gurú enseña que la segunda y tercera persona sólo surge a partir de la PRIMERA PERSONA (yo)… y esto quiere decir que los demás no son más que su propia consciencia reflejada!!! Y esa consciencia dichosa de no sentir la más mínima separación a pesar del idioma o la distancia cultural, es producto de que ustedes están abriendo cada más su corazón… no es porque ya no están en argentina, porque acá les pasaría lo mismo… cada vez sintonizarían con más seres en la misma frecuencia, con más "otros yo", con más complementos y menos opuestos… con más expansión del amor y del ser interior… que siempre estuvo ahí… pero se sentía chiquito y asustado, de tan reprimido… y a la vez presionado a salir, a escapar de la prisión, de la rutina mundana … para mostrarse TAL CUAL ES… puro Amor, Luz, Felicidad y Libertad de ser cada uno como vino al mundo, como un complemento perfecto de la totalidad que siempre somos… no sólo los humanos, sino también las montañas, los bosques, los animales maravillosos … los lagos congelados, las comidas exóticas, los amigos y los atardeceres … como en el que medita Juancho en una de sus fotos… TODO, TODO lo que nos muestran es ESO en definitva… es EL camino… es el reinicio constante del ser… es la llegada (casi sin energía pero plenos interiormente) siempre a ustedes mismos!!! POR ESO COMO NO VOY A ESTAR AGRADECIDO DE ESCUCHARLOS, DE SENTIRLOS, DE VERLOS CRECER TANTO … TANTO, TANTO QUE NOS HACEN CRECER A TODOS CON USTEDES… SU SER ES EL PUENTE ENTRE NOSOTROS LEJOS Y NOSOTROS UNO, NOSOTROS JUNTOS SIEMPRE EN UN MISMO SENTIR, EN UN SOLO AMOR!!! GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS CON LOS OJOS HÚMEDOS CUANDO LOS ABRAZO!

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