India 3: La fiesta en Auroville!

Este post reúne todas las razones por las cuales cuando me preguntan por mi país preferido del viaje respondo INDIA sin dudarlo.
Si todavía no lo hiciste, haceme la gauchada de leer los capítulos anteriores:

India 1: Muerte y destrucción
India 2: Sexualidad y resurrección

En el capítulo 2 habíamos terminado en el norte de India, en Amritsar; listos para tomarnos el tren que nos llevaría hacia el sur para encontrarnos en año nuevo con Sebas, nuestro hermano de la vida.

El tren salió con las demoras habituales de un tren indio. En éste caso fueron unas 9 horitas, pero ya no esperábamos que fuera de otra forma y salimos con anticipación previendo estas cosillas. Nos quedamos charlando un rato con los curiosos que nos rodeaban y después nos  armamos una camita y a esperar…

Alguien podría ver ésta foto y pensar que fue un desastre, lleno de gente alterada y enojada. Pero nada más alejado que eso… se lo toman con mucha tranquilidad.

Y tras 36 horas de viaje,  llegamos a Chennai.

Un bus de 4 hs. nos dejó en la esquina de la casa de Sebas, en Auroville.
Habían pasado casi dos años sin vernos y nos encontrábamos en un punto desconocido del mundo.
Sebi estaba con su compañero Javi a quien todavía no conocíamos.
Tras gritos y abrazos nos recibieron en su casa con comida casera y al día siguiente salimos en busca de una casa para nosotros.

En el recorrido nos fuimos cruzando con nuestros nuevos vecinos, portadores de una belleza demencial.

Cada pueblo en India es un mundo aparte. Cambia la gente, la comida, el idioma, el tráfico, los animales, TODO.

Tocamos algunos timbres, hicimos algunas llamadas y a la hora apareció nuestro nuevo hogar. Nuestra primera casa india!

A la derecha está mi nueva mejor amiga inanimada: la moto!

Tras nuestra primera noche en la casita, llegó el último día del año. Hacía tanto que no nos veíamos que se hicieron las 7 de la tarde y seguíamos inyectándonos mates y charlas sin parar.

Mis bellezas!

En 10 minutos hicimos una lista de las cosas que se nos antojaba comer, nos subimos a las motos y en menos de media hora teníamos las compras resueltas.

Cada uno aportó su receta preferida, su antojo, su combinación de especias mágicas y salió una cena riquísima (y vegetariana!).

En la lista de compras estaban las infaltables velas que Juancho se encargó de distribuir por toda la casita.

Los dueños vinieron a sacar fotos. -Hace tiempo que no veíamos tan linda la casa-, nos dijeron!
Otras personas podrían pedirte que por favor no les incendies la casa, pero los indios tienen contacto constante con el fuego. Son de prenderle esa luz que ahuyenta la oscuridad a todos sus dioses.

Por supuesto evitamos informarle que había un piromaníaco entre nosotros  :)

Sebi suele prender muuuchos sahumerios y velas para ofrendar a la vida y a los dioses que encuentra en el camino y así fue como su espiritualidad prendió fuego la casa de su mamá. LITERALMENTE.

Cada tanto estamos callados con Juan y alguno de los dos rompe el silencio con una carcajada recordando ese evento inolvidable.

Quesos, aceitunas, hongos, el hummus de Javi, chapatis, huevos, kilos de ajo, arvejas que pelé muy tranquila sentada en el pastito bajo el sol; zanahorias salteadas con miel y comino, litros de oliva perfumando toda la comida, chutney de coco, panneer sagrado de Sebi salteado con Sabji (mix de especias para verduras) y los kilos de cebolla –infaltable–  salteada con azuquita fueron la mezcla ideal para hacernos unos wraps groseramente increíbles!

El can Michel nos acompañó.
Mientras pensábamos cómo nombrarlo, una burbuja salió por su pene y marcó el destino del perro.
Burbuja, bubble en inglés…. Michael Bubble el cantante…  Bablo, Bablin…

Cuando uno tiene tiempo de sobra pasan éstas cosas…

Y como nuestra herencia nos enseñó, siendo 4 cocinamos para 8; la cantidad perfecta para repetir el manjar al día siguiente.
Comimos hasta reventar y cuando estaban por ser las 12 nos preparamos para recibir al año nuevo con un fuego, elemento de transformación esencial en todo ritual.

Fueron de esas noches simples que no se planean y gracias a que cada uno aporta lo mejor de sí, la magia nace, inevitablemente.

Pero es la historia que nos envuelve la que vuelve a ésta temporada en Auroville más mágica aún.
Voy a tratar de ser breve:

En el 2003 compartí un curso con Juan y Sebi. Ellos nunca me registraron, pero yo amaba verlos juntos. Estaban en la universidad pero parecían dos nenes jugando.

La vida continuó. Yo seguí mi carrera, y dos años después me cambié a Diseño Gráfico, donde  una gran amiga me presentó a sus compañeros.
Entre ellos estaba Juan.
Ésta vez vencí la vergüenza y fui determinada a sentarme junto a él. Era el momento.

En el 2013, 10 años después, Sebi volvió a Argentina tras pasar de 9 meses estudiando canto en Varanasi, India.
Para esa época ya vivíamos juntos con Juan  y lo invitamos a compartir el techo.

Recuerdo estar atravesando el pasillo que une la calle con mi casa, cargando los bártulos de Sebi y de repente estar en ese aula donde 10 años atrás los contemplaba queriéndome unir a ellos.
Seguido a ese recuerdo, todavía en el pasillo, resonaron las palabras que a veces recibo: “vos sos medio bruja, ¿no?”.
Ese día lo consideré seriamente por primera vez.

A pesar de que en ese momento estábamos a punto de separarnos con Juan, la presencia de Sebi me entusiasmaba, era la primera vez que íbamos a pasar un montón de tiempo juntos, los 3.

En esos meses que compartimos Sebi hizo uso de uno de sus grandes talentos: meterse en la vida ajena y encontrar las obstrucciones.
Tras su intervención, las cloacas de la Casa Cebolla quedaron destapadas y días antes de irse plantó una última semilla: –“ustedes podrían vivir viajando con el trabajo que tienen”-, convirtiéndose así en el Padrino de la Cebolla Nómade.

Dos años más tarde, en el 2015 salimos de viaje y en el 2016 decido pasar mi cumpleaños en Varanasi, India, para hacerle un honor al lugar que inspiró a Sebi y que volvió posible nuestro viaje. Me gusta pensar que sigo símbolos o pistas que me deja la vida.

Ese mismo año, sin saber nuestros planes, Sebi decide volver a India.

Estas fotos no sólo son el registro de una noche hermosa, sino también de los resultados del azar, de la suerte, de la magia, de la vida.

Compartimos con Javi y Sebas casi un mes juntos, mezclándonos, intercambiando ideas, herramientas, sacudiéndonos las vidas, ajustando esos tornillos que se nos empiezan a aflojar, volviéndonos uno para después separarnos y seguir con nuestras respectivos caminos, renovados y enriquecidos.


AUROVILLE

Sebi volvió a marcar el rumbo eligiendo éste lugar donde 50 años atrás un grupo de personas, imagino asqueados por la dirección que estaba tomando la humanidad, dijo: YO QUIERO VIVIR EN UN MUNDO DIFERENTE.
Supongo que todos habremos pasado por esa reflexión innumerables veces en la vida, pero la distancia entre el reflexionar y el hacer es ENORME.

Dos personas lideraron la creación de ésta comunidad que aspira a ser de nadie y de todos a la vez: Mirra Alfassa, de Francia (alias, La Madre) y Sri Aurobindo, de India.

Es una de esas cosas que hace tiempo no veía y olvidé que existía: un proyecto a largo plazo.
Hace 50 años que se avanza construyendo en una dirección clara:

Master Plan, con el Matri Mandir en el centro

Matri: templo, Mandir: Madre.

Lo más bello de ésta última foto es que 50 años atrás ésto era un desierto. TODOS los árboles fueron plantados regalando sombra y hogar para muchísimas especies de animales.

Visitar el templo es posible, pero no “fácil”.  La comunidad desarrolló pequeños truquitos para que su templo no se vuelva un circo turístico. Para visitarlo tenés que ir personalmente a una oficina,  pedir un turno y tal vez tengas que esperar una semana. La entrada es gratuita.

Cuando estás listo para una jornada de selfies llegas al predio y Auroville te corta las manos, otra vez!
Nada de circo! Las distracciones se limitan y todas tus pertenencias tienen que quedar atrás. Incluida esa extensión electrónica de la mano, el teléfono. La frutilla del postre es que además tenes que estar en silencio.

La primera vez que ví al Matri Mandir me pareció una bola dorada bella y hasta ahí llegó mi admiración. Me recordó al planetario de Buenos Aires que si bien es bonito no me mueve demasiadas terminales nerviosas. A ese cóctel de impresiones le sumo mi natural escepticismo y logro un batido de CERO expectativas.

Lo cual fue fantástico porque el interior de esa bola dorada terminó siendo la creación humana más increíble que hayamos visitado en todo el viaje.
Quien lo diseñó simplemente se sentó, agarró una hoja y dejó que los dioses guiaran su lápiz. Nada sobra, nada falta. Todo está donde tiene que estar.

Al principio del recorrido, pasas un rato sentado bajo el Banyan, el árbol nacional de India, sagrado e inmortal: cuando el tronco central muere, los troncos secundarios siguen con su legado.
El más grande del mundo abarca 2 hectáreas (!!!). Al resto los podan.

Éste es un video cortito sobre una señora india que vive bajo un Banyan cuidando que nadie le corte ni una raíz. En 45 años no dejó solo al árbol ni por un segundo. Si entendés algo de inglés escuchá a la señora, es una sabia.
El árbol y su protectora aparecen en la peli que ganó 4 oscars: Life of Pi.

De vuelta en el recorrido, tras contemplar las raíces colgantes convertidas en troncos, llega el momento de entrar al Matri.

Quisiera expresar algún sentimiento de más profundidad pero la sensación que tuve fue la de entrar en un templo de la Guerra de las Galaxias. Para Juan es una nave espacial.
Es un templo futurista y atemporal a la vez, si esas dos palabras pueden convivir en una misma oración.

Es una gran cámara de meditación. Gracias a su estructura, lograron generar el silencio al que sólo podes acceder estando dentro de una cueva. Aunque mantener a un grupo en silencio es difícil. Por nuestra experiencia, el nivel de sonido varía según la cantidad de indios que haya entre los visitantes. Ellos son de naturaleza ruidosa, igual que nosotros; pero además suenan por el simple hecho de moverse .
Las mujeres después de casarse usan como 20  pulseras por brazo, sumado las tobilleras con CASCABELES en ambos pies.

Quienes organizan tienen que ir acercándose a cada india para pedirle que se quede quieta.

Éste es un templo especial porque carece de Dios. Si bien las religiones son respetadas en Auroville, también son consideradas como otro elemento más que sirve para separar a los humanos, en lugar de unir.

Y usamos negrita porque CONCORDAMOS!

En Auroville conviven personas de unos 50 países donde Oriente y Occidente se fusionan.

Muchos editoriales promueven  a Auroville como la ciudad utópica sin dinero, política o religión generando una falsa expectativa causando que muchos visitantes la rebauticen como “Euroville”. No solo que sí hay dinero, sino que es especialmente más cara que el resto de India.

Copiando de Wikipedia, la palabra Utopía deriva del griego οὐ (“no”) y τόπος (“lugar”) y significa literalmente “no-lugar“. La palabra fue acuñada por Tomás Moro para describir una sociedad ideal, y por lo tanto inexistente. 

Quien llega a Auroville buscando el paraíso va a salir espantado al encontrarse que sus integrantes son ni más ni menos que humanos; llenos de contradicciones (como cada humano que habita y respira en el planeta tierra). A mi entender, el problema no está en Auroville, sino en quien busca irrealidades o lugares inexistentes.

Percibimos a ésta comunidad como un lugar de búsqueda que reúne en su mayoría a humanos que ante la disconformidad o la carencia de sentido en sus vidas buscaron caminos alternativos a los pautados por la sociedad.
Sumado a toda la gente de distintas partes del mundo que visita Auroville para estudiar técnicas de construcción y energías alternativas, meditación, yoga, música, etc.
Inevitablemente ésta mixtura genera un contexto bastante diferente al automatismo que suele respirarse afuera.

Planeamos quedarnos en Auroville por dos semanas que se fueron extendiendo a 7. Fue el primer y único destino del viaje donde con disimulo miramos la oferta de casas de alquiler anual.

 

Escuchando a los dioses

Los días en Auroville fueron pasando, la casita estaba ubicada en un lugar muy tranquilo; salvo por el templo de la esquina que a las 5 am empezaba el día con una especie de samba hindú (Asia se despierta temprano).

Pasamos dos meses despertándonos a las 5 am, maldiciendo un rato al mundo y volviéndonos a dormir hasta las 8-9 am.

Durante esos días estábamos sin trabajo.
Juan hacía sus cosas y yo solía quedarme contemplando el mundo como una antena buscando señal. En algún momento del viaje me crucé con ésta frase que me fascinó:

“Let us be silent, that we may hear the whisper of the Gods.”

Mi traducción es:
Seamos silencio, para poder escuchar el susurro de los dioses.
Y  básicamente esa era mi tarea de esos días.

Miraba las hormigas rodear una gota de miel que accidentalmente dejamos caer, miraba a los pájaros remover hojas para encontrar semillas o bichitos, a las ardillas corriendo y saltando de árbol en árbol…

En esa zona viven las 7 hermanas, un grupo de pájaros que se mueve de a 7 y que se llevan muy bien con las ardillas. La mañana es un momento muy activo para ellos. Juan hizo un dibujo de ellas y de un súper fénix azul que nos visitaba todos los días mientras probaba unos marcadores nuevos.

Cada tanto bajaban tres pavos reales que vivían por la zona.

Éste país no podía tener otra ave nacional

Una mañana, el templo empezó a sonar en un horario raro. No era la samba…

Descalza caminé hasta el templo. Si bien es un lugar abierto me da la sensación que hay una falta de respeto por parte de los extranjeros hacia los rituales locales. Así que con cierta distancia intenté ver qué pasaba.

Ja! Como si hubiera llegado a India hace dos días! Ni bien asomé la nariz, los indios me succionaron. En menos de un minuto ya estaba toda adornada de flores, cargando un vaso de Fanta por un lado y un bebé de andá a saber quién por el otro.
Alguien se estaba por casar!

Les pedí una pausa y salí corriendo a buscar a Juan!

Acá un paseo por el templo:

Decoraron la entrada con ramas de banano por la ocasión. (Arriba, los parlantes que nos despertaban cada mañana).

las princesas arribando a la fiesta

Ni bien entras, si pensás que no te pusiste suficientes flores en la cabeza, ella te agrega las que sean necesarias.

Y adentro!!!

Las indias usan curcuma para protegerse la piel, por eso el tono amarillento de ella

El sector cocina me robó la atención y me perdí la ceremonia. De todas formas era un caos. Los músicos tocaban a pleno y todos estaban a los gritos.

Nada más opuesto que el casamiento cristiano donde todos se sientan alineados en silencio mirando hacia los novios. Puras cuestiones formales porque la disposición y el silencio no implica que alguien esté prestando atención.

Sólo los más interesados en la unión estaban 100% presentes: los padres de los novios. El esposo se la pasó hablando por teléfono y ella cambiándose de ropa y llorando a escondidas.

Padres, pujari y esposo al teléfono

El resto sólo esperaba la comida. En este aspecto, igual que cualquier casamiento. En las bases, queridos hermanos, somos todos iguales.

A no más de 5 metros estaba el SECTOR COCINA:

Área de FRITURAS

No quedó otra que quedarme junto a él catando su producción.
Sobre la lata tiene su rama de hojas de curry que va a ir tirando en cada tanda. Acá el paso a paso del coliflor frito:

Quedaron tre-men-dos!

Junto a las frituras estaban los encargados del arroz, :

amé éste colador!

Para lo que necesitan cocinar en el momento llevan la garrafa al templo y listo, pero el resto lo traen preparado de la casa:

Así es la vajilla india. Todos tienen estos baldes y contenedores. Los compras una vez en tu vida y te duran para siempre. Los platos también son de ese material.

A falta de mozos, la familia se arremanga.

Y así queda preparada la mesa para el primer turno:

Desde la izquierda: Arroz biryani, chutney de coco y cebolla, coliflor frito, curry de arvejas, un dulce de postre y una fritura que se llama Medu vada. Ademas les dejan una pizca de sal a los locos que consideren que le falta sabor a tremenda bola de estímulos.
Se sirve sobre la clásica hoja de banano ❤

Cuando ya están sentados, en el centro de la hoja sirven arroz con curry de vegetales y vas mezclando a tu piacere con tus manitas.

Para triturar los ingredientes se llevaron todos sus electrodomésticos al templo.

Moledoras de granos, electrodoméstico infaltable en la cocina india

La novia occidental estereotipo estaría con una vena a punto de estallar al ver al costado del altar la moledora de granos y la licuadora. Pero a ellos les importa tres carajos. Acá lo importante ya pasó. 

La dote que la familia de la novia tiene que entregar a la familia del novio complica la unión hasta el ultimo momento. Si por ejemplo, la moto o el auto prometido no aparece estacionado en la entrada del templo, la boda se cancela. Tengo reputación de exagerada, pero éste no es el caso.

No es una unión entre personas, es una alianza entre familias.

En éste caso, olemos que no es una familia adinerada por lo que adivinamos que la dote pudo haber sido electrodomésticos, accesorios de cocina, una heladera, etc.

Nuestro amigo Sober, fotógrafo de bodas, nos explicó cómo detectar qué clase de boda es: cuando los invitados están malhumorados y los novios felices, es un matrimonio por amor.
Cuando los invitados están contentos pero los novios miserables, es un matrimonio arreglado.

Adiviná qué matrimonio es éste:

Si, arreglado, aunque nadie parecería sonreír en éste caso.

El hombre está con los huevos al plato, como en cualquier casamiento. Pero la mujer en éste caso carga en sus hombros lo que tuvo que pasar su familia para lograr que ésta unión se produzca. En la mayoría de los casos la familia del novio trata de exprimir a la familia de la novia hasta el último momento para sacarle más de lo que tiene. 

El proceso es algo así: las uniones se generan gracias a un intermediario que suele ser un amigo de la familia. Él lleva la foto de la novia con los datos de su la carta astral para presentar a los posibles interesados.
Para elegir se tiene en cuenta, primero y principal, la religión. Sí o sí tienen que ser del mismo equipo.
Luego la casta, la posición social, la reputación de la familia, etc.

Una vez que las familias llegan a un acuerdo el sacerdote compara las cartas astrales de los futuros esposos para ver si son compatibles y de ser así, pone la fecha de la boda que suele coincidir con una determinada posición de los astros que son los encargados de dar por iniciada la famosa temporadas de bodas en la India.
La mayoría de los extranjeros que nos cruzamos estaban en el país por una invitación a una boda. Hasta Javi y Sebi pasaron por una antes de encontrarnos.

En esos meses pasé bastante tiempo en la casa de la familia que nos alquilaba la casa. Bichi, la mamá, siempre me llamaba para mostrarme como cocinaba porque sabía que yo quería aprender.

A veces me pregunto si debería tomar clases de cocina mientras viajo. Pero éstas situaciones que se generan por la simple voluntad de compartir me resultan mucho más valiosas…

Una tarde mientras le tomaba unas fotos en su cocina me dijo que se sentía como cuando los papás le tomaron la foto para buscarle esposo. Dí por sentado que no era una sensación agradable, así que paramos y nos quedamos charlando sobre eso. Y ahí me explico como funcionaban los matrimonios arreglados…

Finalmente se casó por amor

Pero volvamos al casamiento!
Llegó la hora ansiada de comer y aplicaron el clásico orden indio, primero los caballeros.

Luego las damas.

A falta de mesas se habilitó la opción del piso.
La mesa es una mera formalidad, en sus casas la mayoría come en el suelo.

Más bellas imposible!

Después de cada tanda,  pasaban un trapo dejando la superficie lista para recibir a los próximos comensales.

Los residuos iban a parar al costado del templo, al  sector de Reciclado, donde las vacas trabajan arduamente para cerrar el ciclo de éste festejo deglutiendo manteles y sobras.

Ellas también disfrutan de las bodas.

Las botellas plásticas se las encomiendan a Shiva, el dios hindú de la destrucción.

Shiva, por Juan

Al rato alguien se nos acercó y preguntó  por qué no estábamos comiendo.
Por dentro respondí honestamente: porque soy occidental y necesito que alguien me pregunte primero y me muestre mi lugar. 
Después alguna formalidad irrelevante salió de mi boca y finalmente nos sentamos y fuimos muy felices con una comida 100% vegetariana (!!!). Podías repetir hasta el infinito, detalle que nos encanta a quienes devoramos como fieras.

Además del dulcito que tenias en la hoja de banana, podías cerrar tu almuerzo con bananas.

Si bien cuando empezás a escarbar en sus vidas hay un entretejido hiper complejo, estas simplezas me roban el corazón.

Después del postre la gente se empezó a ir.
Nos quedamos charlando con unas nenas que hablaban algo de ingles, les conté lo que hacíamos y las invité casa a que vean dibujos.
Ni bien llegaron pusieron a Juan a trabajar. Querían dibujos!

Oviya (izq) y Sangeetha (der)

Al rato llegó la familia de las nenas. Las mujeres se metieron en la cocina, revisaron un poco, abrieron la heladera para ver a base de qué se alimentaban éstos aliens que visitaban sus tierras, hasta que se cruzaron con nuestra cosecha de limones.

Teníamos un limonero sagrado que nos daba unos limones chiquitos pero súper poderosos.

Recordando los limones de pura cáscara y cero gusto que exprimía en Argentina decidí enviar sus semillas por correo a la única persona que conozco capaz de seguirme el juego: mi papá. Al ser ilegal, viajaron escondidas entre fotos y telas.

Hoy están creciendo limoneros indios a unas cuadras del Congreso de la Nación, en Buenos Aires, Argentina.

Limones Hindo-Argentos, pequeñas batallas ganadas al sistema

Contentos con la bolsa de limones que se llevaron, se unieron a la sesión de dibujo.

Ellos están acostumbrados a dibujar porque todas las mañanas crean algo distinto en las entradas de sus casas.

 

Ja! No te la esperabas no? Si, son tremendos artistas!
Estos dibujos (kolam)  llaman a la prosperidad y dan la bienvenida a quien visita. Durante el día la gente los pisa con toda naturalidad, nadie se apega a ellos.
Al próximo día otro nuevo aparecerá…

Los amo!

Sangeetha fue a comprar un paquete de henna para seguir dibujando, pero sobre mi brazo.

Ella fue la encargada de dibujarle manos y brazos a la novia.

Mientras esperaban que termine, los papás se tomaron un matecito (!!!!)

Hasta que finalmente nos despedimos con el infaltable souvenir.

(miren qué bella cuánta vegetación teníamos en esa casita!)

Ni bien lo vi, morí de amor! Por primera vez recibía un souvenir que no iba acabar en el cesto de basura, PERO!

Hojas de Betel, CANCERÍGENAS, pastillas para masticar, CANCERÍGENAS, y el coco.

Y de vuelta estaba sentada en el mismo lugar donde 6 hs. atrás escuché la música del templo, pero ya era el atardecer y mis manos estaban todas dibujadas…

 


INTERVALO

Cuando estas viendo una película india y pensás que debería ir terminando, el cartel del intervalo te da la noticia que tenés que dejar el culo en el asiento un rato más. Suelen tomarse unas tres horas para contarte algo que podrían hacerlo en la mitad. 
Esperando que éste no sea el caso, les robo el recurso para que se preparen un sandwich sabroso para acompañar la lectura, se bajen del tren, o decidan cerrar la pestaña para nunca volver.
Porque éste post continúa!


 

PONGAL

Otra mañana loca fue la del Pongal.

Salgo de la habitación todavía dormida para ir a la cocina y veo a los dueños apuradísimos subiéndose a las motos.

-Qué hacen ahí todavía?, nos preguntan. -Hay que ir al pueblo ya!!-
Bichi me explica rápido qué es lo que está pasando. Normalmente le entiendo un 70% de lo que dice, pero cuando está apurada no le entiendo nada.

Dormida le digo a Juan:
-tenemos que irnos, pasa algo.
-Qué pasa?
-No sé, pero hay que irnos, YA!

Nos subimos a la moto y vamos hacia donde la intuición nos lleva.
De repente el tráfico se bloquea y es imposible seguir. Dejamos la moto para empezar a meternos de a poco en el tumulto.

Efectivamente habíamos encontrado el lugar.

Mientras intentamos entender qué pasaba notamos que las reinas de India estaban especialmente adornadas.

En esos momentos indios me gustaría que el tiempo se detenga. Disfruto mucho de mirar a las personas, sus gestos, sus formas de vincularse con los otros, con su cuerpo, sus estados de ánimo, sus ropas… Si compartimos la misma lengua, la elección de palabras a la hora de expresarse. Uf! Cada ser es infinito…

En ese sentido, y en tantos más, India es un festín. Para cada costado que mires algo increíble está pasando. Paradójicamente la palabra riqueza aparece constantemente cuando intento describir a India.

Esto me recuerda la cantidad de veces que escuché decir que alguien no visita éste país porque no les gusta ver tanta pobreza…
Si, hay gente con hambre en India, pero por alguna razón me afecta más la pobreza del que está rodeado de material y necesita más, más y más; que la del que tiene hambre. Aunque asumo que son 2 caras de la misma moneda.

El vestido de la nena, su piecito descalzo que se asoma. Todas las mujeres de su familia, presentes en cada detalle. Contrastando con la simpleza del padre con su sarung y camisa.

Los indios son sociales, extrovertidos, no le huyen a la cámara. Paran lo que están haciendo para posar lo mejor posible. Te regalan sonrisas y todo su tiempo.

Tienen personalidades únicas. Esa esencia que se mantiene tan viva…
Esencia que el “progreso” diluye en el resto de los países dando lugar a una especie homogénea en apariencia e intereses y propósitos.

Podría mirar a ésta nena por horas… pero no hay tiempo. Todo pasa muy rápido.
De repente sueltan a las vacas y salen corriendo entre la gente. La suerte nos acompañó y no hubo ningún herido.

Atrás de las vacas salen varias carretas que van a recorrer el pueblo junto a los músicos y el pujari (sacerdote). Tienen la tarea de pasar CASA POR CASA repartiendo bendiciones y recibiendo ofrendas.

Las familias esperan con sus bandejas para recibir las bendiciones.

Se festejaba el Pongal, un festival de 4 días que marca el comienzo de la cosecha (de arroz, caña de azúcar y cúrcuma entre otras) donde se da gracias al sol, al ganado, se preparan ofrendas y las familias se reúnen.

Tras un descanso después del almuerzo, salimos a recorrer el barrio en busca de algún vestigio del festival y en la puerta de un templo donde por la noche descansan decenas de vacas y cabras, encontramos otro ritual.

Formando un círculo que no excluye sexos ni edades, ya que todos necesitan de una buena cosecha, ellos dieron vueltas por horas cantando.

Amo sus pies, en contacto directo con la tierra que nos sostiene.
Estos piecitos que recién empiezan a bailar…

Y  los pies que ya llevan años dando vueltas bajo el sol agradeciendo a las vacas y los dioses.

Éstos son unos pedacitos de ese día. Tal vez les sirvan para imaginarlo un poco mejor.

 

LA AGENDA DE MANDALAS

En el 2007 dos mujeres se unieron en Argentina y crearon una agenda de mandalas. 10 años más tarde, nos vimos afectados por ésta decisión.

Cuando Enero llegó a su fin, Sebas y Javi siguieron su camino hacia Varanasi, donde Sebi continuaría estudiando canto.
El día que se fueron me levanté sabiendo que mis amigos ya no eran más mis vecinos. Sentada en la cama me asombró el no sentir nada. Melancolía, nostalgia… nada.
Recordé la primera despedida fuerte del viaje cuando nos despedimos de Irene llorando en Malasia 2 años atrás.
Vivimos despidiéndonos de la gente… Más que nunca tenemos hecho carne que todos tenemos un camino que seguir y que nada es permanente.

Antes de irse, Javi dejó en la que había sido su casa una agenda de mandalas para que yo se la lleve a una señora que conocieron en Auroville.
Una flor de la vida que hizo Javi en barro  aparece publicada en esa edición.

Fui a buscar la agenda con la certeza de que era una pieza de un juego que dejó Javi para que yo la mueva de lugar y pasen cosas.

Me contacté con Anandi y acordamos encontrarnos en el parque del Matri Mandir.
Ella estaba con dos amigos: Gisele (argentina) y Michael (israelí-español y se pronuncia Mijael). Me acerco y Anandi como si me conociera de toda la vida y sin parar de hablar me saluda rápido y me integra en el circulo. Automáticamente estoy en la charla.

Ellos se están yendo a comer y me invitan. No me quedó del todo claro si me estaban invitando de compromiso… En otra circunstancia hubiera dicho que no, pero si no iba perdía el contacto con ellos y mi presentimiento moría en ese instante.
Estorbando o no, me uní.

Anandi nació en Argentina, viajó por todo el mundo y hoy vive en Auroville. Nació hace setenta y pico de años, tiene pinta de loca linda, habla rápido y tiene más energía que tres adolescentes en celo.

Gisele también es Argentina, canta tango y es tarotista. Junto con Michael dan charlas sobre el Mahabharata (historias épicas Indias) en Barcelona.

Cuando escucho esto se me ocurre que tienen que conocer a Juan, que no para de dibujar dioses indios. (Tal vez mi presentimiento viene por ahí!! )

Me cuentan que por primera vez van a relatar las historias indias a los indios y nos invitan!

La reunión fue en un templo a medio construir. El pujari y su familia están cortos de presupuesto y van construyéndolo muy de a poco.

Mientras Michael relataba en ingles, un chico traducía al Tamil. Gisele y otras dos personas muy particulares acompañaban con la música.

Gisele a la izquierda, pujari a la derecha

Nos acompañaban perros que buscaban mimos y vacas que buscaban robarse las frutas de las ofrendas.

En un momento del relato, el pujari corrige a Michael porque contó algo distinto a lo que el pujari conoce. El señor de barba sube el volumen de su canto para acompañar el momento, para acompañar a Michael. Pero algo se había quebrado y era uno de esos momentos sin retorno.

El pujari se para y empieza a gritar. Algo está pasando y no se sabe qué. Se mete en el templito, llama a Michael y le habla en tamil por media hora. Cuando termina deglute kilos de fruta desesperado, como un animal. Como un mono. Porque ya no es el pujari, es Hanuman, el dios mono.

Hanuman

Después nos enteramos que éste pujari es famoso por convertirse en Hanuman cada tanto. Y esa noche, Hanuman decidió visitarnos porque le encanta escuchar el Ramayana!
Cuando le conté a Bichi a dónde había estado y con quién se volvió loca!

Sin dudas, éste episodio entró en la colección de momentos increíbles e inolvidables de la vida.

Dejamos pedacitos de filmación de éste momento para que vean que no mentimos. Que todo lo que les contamos es real.

Cuando el pujari recuperó su cuerpo, nos sirvió una cena riquísima que había preparado horas atrás.
ENCIMA ESO! Se transforma en el Dios Mono y cocina riquísimo! Qué más querés?

Varios meses después Michel contactó a Juan para encargarle un dibujo que reflejara esa noche para su evento en Barcelona.

Y en Junio Javi voló de India a España. Esa mañana me desperté sabiendo que tenía que mandarle el contacto de Gisele y Michael. Tenían que conocerse! Al fin y al cabo, había sido él quien dejó la pista que nos unió.

La agenda siguió su efecto y Javi, Michael y Gisele no sólo se conocieron, sino que decidieron crear algo nuevo juntos. El barro de Javi, la música de Gisel y la mitología de Michael se fusionaron en un encuentro que compartieron en Barcelona:

¡¿No es genial?!
La vida es poesía
, escribe Michael en su blog, y yo la encuentro en éste tipo de situaciones. Donde dos mujeres en Argentina realizan una acción juntas y 10 años después repercuten en nuestras vidas en India, luego en Barcelona, multiplicándose así hasta el infinito.

Quisiera poder encapsular todas las consecuencias de una acción para seguirles el rastro, pero supongo que es imposible lidiar con el infinito…
Si sigo la huella de la agenda seguramente me encontraré con infinidad de personas que hicieron posible su existencia. Impresores, diseñadores, quienes plantaron los árboles para fabricar al papel, quienes parieron a esas dos mujeres, y así hasta infinito.

Somos conscientes que viajamos / vivimos gracias a la colaboración de infinitas personas a las que quisiéramos poder agradecer.

Éste humilde post no es más que eso, una devolución. Un gracias.
Otra pieza que dejamos acá y esperamos que alguien la mueva en una nueva dirección!

Ojalá lo hayan disfrutado y hasta pronto!

Flor y Juan

Anuncios

9 comentarios en “India 3: La fiesta en Auroville!

  1. caminantewilly dijo:

    MARAVILLOSO!!! Y si, hermosa forma de agradecer a la vida y a la Devi que los guia en este viaje! No paré de reirme, llorar y emocionarme con tus relatos… tus fotos son todas maravillosas, y en este post está mi preferida de todas (la guardé como FlorconBebeIndio.jpg) estás siempre hermosa, pero ahí brillas como mil soles!!! En verdad tenés una mano especial para los nenes y las mujeres, creo que tenés que preparar una muestra especial de esas fotos de atuendos y sonrisas, de ojazos y colores increíbles… Cuando vimos a Sebi hace poco, me dijo: te veo y lo veo a Juan… me mató de entrada… hermoso verlos juntos, disfrutando la amistad más pura, la que da y da sin parar… Juan dibujando para los nenes, vos cocinando amores, la vida que generan es increíble y cómo no va a repercutir en cada uno de nosotros y en todos los que los conocieron, saborearon y amaron… aunque ahora ya ni los recuerden mentalmente, no pueden separarse de su energía nunca más! <3 Gracias por compartir, aunque sufrimos la espera, disfrutamos tanto cada entrada que no dudamos en volver a leerla varias veces! VIVA LA CEBOLLA MÁS DULCE DEL MUNDO, LA PIEZA QUE COMPLETA NUESTRO ROMPECABEZAS CADA VEZ QUE PENSAMOS QUE LA VIDA ESTÁ TRISTE, FALTA DE COLOR O ESCASA DE AMOR PURO… USTEDES NOS DAN VIDA DE LA MEJOR MANERA: ¡¡¡VIVIENDO!!!

    Me gusta

    • cebollanomade dijo:

      Te abrazo fuerte Wi! Cuando se juntaron con Sebi le dije a Juan -va a ser como vernos a nosotros!!- Me gustaría escribir más rápido pero me lleva bastante tiempo…Gracias otra vez por acompañarnos siempre! Te amo mucho!!

      Me gusta

  2. nora dijo:

    Esta vez lo leí despacito, volviendo sobre las fotos y videitos para disfrutarlo , aprender y aprehender un poco más. Bellos los relatos, bellas las imágenes. Todo tiene tanto color, tanta magia, tanta pasión puesta en las palabras.
    La foto de Juan y su amigo la ví unos años atrás, así que imagino la emoción del reencuentro.
    Y esas personas que van entrecruzándose en el camino, que no por casualidad están ahí y de esa manera; es todo tan mágico……
    Gracias por contarnos una vez más estas vivencias maravillosas . Gracias por mostrar la ” abundancia” vital de este pueblo. Gracias por compartir
    Beso grande a los dos Nora

    Me gusta

  3. michaelgadish dijo:

    Muy emotivo flor. Importante anotar que no me equivoqué explicando la historia, Hanuman apareció porque le encanta escuchar el Ramayana. De todas maneras no importa, la historia llega al corazón y me encanta como escribes. Abrazo a los dos, a ver cuándo pasáis por Barcelona.

    Me gusta

    • cebollanomade dijo:

      Gracias Michael!! Lo mismo digo! Me encanta tu blog! Algunas entradas me cuestan más por mi limitación cerebral, pero me encanta!! Mi entrada preferida es el Manifiesto del segundo año! Me gusta mucho mucho mucho! Sueño con coincidir con Javi y Sebi en Barcelona… Pero la ruta se está yendo para otro lado. Andá a saber… Pero ya llegará! Gracias por la corrección! Debe haber tantas historias de esa noche como espectadores! Gracias que pude captar un 1% de todo lo que pasó. Ya agregué que nos visitó porque le encanta escuchar el Ramayana! Abrazos desde Tailandia y hasta pronto!!

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s