Hong Kong, vacaciones en el primer mundo

Retornamos con Hong Kong!


De Nepal volamos a Malasia, pasamos la noche en el aeropuerto de Kuala Lumpur durmiendo debajo de unas escaleras mecánicas y a la mañana siguiente nos tomamos un segundo vuelo a Hong Kong.

Una solución justa al eterno dilema de la ventana.

Nos acompañaron unas nubes hermosas

Hacía un año que estábamos por Sri Lanka, India y Nepal, países que comparten un nivel de desarrollo bajito. (Y por desarrollo me refiero por supuesto al único que importa hoy en día, el económico).

El aeropuerto de Katmandú (Nepal) es chiquito y humilde, digno de una zona geográficamente aislada del mundo por montañas. Nosotros que trabajamos con cuestiones visuales, cuando vemos que los encargados de promover los espacios publicitarios del aeropuerto lo hacen con fotos de Nepal absolutamente pixeladas entramos en una mini crisis. “Vení a visitar éste pixel, te va a encantar” seguro dice el slogan que ni siquiera llegamos a leer porque eligieron una tipografía demasiado chiquita.

Por lo general, las publicidades de los bancos no me inspiran más que ideas incendiarias, pero en el aeropuerto de Hong Kong me encontré mirándolas como si estuviese frente a un Renoir. La calidad de la impresión! En los poros de cada retratado podía verle la cara a todos sus ancestros sonriéndome desde varias vidas atrás.

Con el tiempo fui olvidando que en otras partes del mundo las cosas funcionaban distinto.

Con una desorientación ya familiar buscamos un bus que nos lleve a nuestra nueva casa. No hablan ingles, pero la señalética guía hasta a los ciegos. El contacto humano se vuelve innecesario.

Caminamos despacio mirando a nuestro nuevo alrededor. La ciudad parece haberse estrenado ayer.

Miramos el asfalto impoluto como si nunca lo hubiésemos visto.

No hay mierda de vaca…

Una vez más, estamos en otro mundo: el planeta chino.

En la parada de bus hay un cartel que explica su frecuencia, el recorrido y el valor. Esperamos 2-3 minutos y llega.
Tiene dos pisos y parece que salió ayer de la fábrica. Huele a nuevo y tiene aire acondicionado. No tiene ni un dedo marcado en los vidrios. Puedo ver perfectamente hacia el exterior…

Si, el vidrio tenía esa propiedad tan increíble de ser translúcido! Ciertos detalles olvidados vuelven a mí.

En India los buses son reliquias de museos. Podés ver las huellas digitales del niño que se subió en el primer recorrido del vehículo, 20 años atrás. Más todas las que le siguieron. (Igual los paisajes pasan a un segundo plano obligatorio por las incoherencias que acompañan cada viaje adentro de esas latas.)

Nadie se desespera ni empuja por entrar a éste nuevo bus. Compramos la tarjeta Octopus en el aeropuerto y solamente tenemos que apoyarla en un visor. Nos sentamos.

Listo. Bastaba sólo eso para que nos enamoremos de Hong Kong.

VA-CA-CIO-NESSSSSS!!!!!

De vivir en Katmandú en una zona sagrada rodeada de monasterios donde todo cierra a las 9 de la noche nos mudamos a ésta es cuadra de HK.

 

El mejor transporte público del mundo

Adiós a los autos particulares

No puedo empezar hablando de otro tema. Después de compartir buses destartalados con cabras, gallinas, 3 personas en los asientos de 2 y 8 en los de 5, moverse por Hong Kong se volvió una experiencia similar a la de un spa. Estábamos como locos. Cada recorrido que hacíamos lo cerrábamos con un comentario como -Éste viaje de 10 minutos nos hubiera llevado 2 horas en India y 4 en Nepal-.

En Hong Kong tenés:

buses grandes, de dos pisos, que sólo se mueven por avenidas.
– mini buses, que se mueven por avenidas y calles. En éstos buses una vez que los asientos se llenaron nadie más sube. Por seguridad.
JAAAAA! Imposible olvidar esa mañana que nos dimos el gran bautismo indio y cruzamos un desierto en el techo de un bus que explotaba y acá no te dejan ir ni parado adentro.
-el metro más simple de usar del mundo, que te lleva de una isla a otra por ABAJO DEL AGUA (!!!).
-y el tranvía, el transporte más lento pero más genial y barato.

Acá un viaje en éste tremendo chiche:

La señalética está diseñada y ubicada por Dios mismo. Sí, de todos los trabajos que tiene que hacer por el mundo decidió tomar éste. (Y así está el mundo….)

Es imposible que te pierdas. Nunca vas a esperar el metro por más de 2 minutos. Nadie te aplasta, todos esperan que salga el último para ingresar. Podés lamer el piso si te pinta que está IMPECABLE. Y aclaramos que el que planificó la ciudad no la tenía nada fácil, es un caos lleno de callejones, pasadizos y montañas.

En Admiralty, la estación del centro financiero donde no hay más que rascacielos, te bajás del metro y desde el teléfono elegís cuál de las 20 salidas te conviene y un puente te va a dejar adentro de la torre que necesitas sin tener que pisar la calle.

Un puente como el que está arriba del bus

In-cre-í-ble!

La planificación es IMPRESIONANTE, es una ciudad del futuro, y en el futuro usan cañas de bambú para construir los mega edificios.


El plan

Fuimos a Hong Kong para hacer unas compras y sacar la visa China. (Más adelante explicamos las burocracias del por qué HK es y no es China). La visa China es complicadita y sabíamos que desde HK era bastante probable que nos la den. Calculamos pasar unos 7- 10 días. Es una de las ciudades más caras del mundo, extendernos más que eso iba a ser un desperdicio de recursos.


El resultado

Pasaron los primeros 10 días en HK y ninguno de los dos se había dignado a averiguar siquiera los requisitos de la visa china así que una charla para organizar prioridades fue necesaria. Hay algo en la nebulosa que nos dice que tenemos que ser productivos y crecer constantemente (Si! crecer económicamente, como siempre señores!).

Hacía tiempo que fantaseábamos con una temporada en una mega ciudad sumando a que el ahorrar dinero ni rozó el podio de nuestras prioridades decidimos seguir la necesidad/deseo del momento. La única condición fue abrazar lo decidido con determinación y ni atinar a lamentar las consecuencias (condición bastante esencial a la hora de decidir).

Extendimos una semana,

extendimos otra,

extendimos 2 meses.

Como decimos con Juan, nos chupó el neón.

 

Un poquito de historia

Para que te ubiques, primero lo primero: Hong Kong en el mapa.

Es aún más chiquito que el punto amarillo que usé para marcarlo.

Zoom

Por arriba está pegado a Shenzhen, China. Tiene muchas islas que desde la tierra se ven así:

Es muy bello!

Hong Kong es una “región especial” de China.

Es un pedazo de tierra que el partido comunista no puede controlar del todo y les cede esa etiqueta para que sus habitantes sientan una ficticia independencia y dejen de estorbar.

A los hongkoneses no les gusta nada ésta situación. Todos te dicen que de ser una colonia inglesa pasaron a ser una colonia china y para la acotada libertad de expresión que tienen, se quejan bastante.
De todas formas, fronteras, aduanas, administración y justicia son independientes. Hasta tienen otra moneda.

Entre China y Hong Kong existe una frontera casi más vigilada que la de Mexico/Estados Unidos. Tanto chinos como hongkoneses necesitan un permiso para pasar de un lado al otro. Un chino puede estar en HK sin tramitar un permiso por sólo 7 días. Nosotros argentinos 3 meses.
Ya habiendo pasado por China, podemos decir que lo único chino que tiene Hong Kong es la lengua.

Una gran mayoría de hongkoneses opina que China es un país de bárbaros, excepto por los de Shanghai, te dicen. – Ellos sí están educados-.

(La palabra DIFERENTE está en vías de extinción del diccionario global… )

Andrea, la prima de Juan, dio con la definición exacta de Hong Kong: la China Bien.

 

Donde un perro pueda vivir

Pasar 2 meses en ésta región especial no fue la decisión más razonable. Pero cuando la razón no aprueba la moción por suerte contamos con la INTUICIÓN que no necesita llenar tantos formularios y arrasa con los límites autoimpuestos.

Mi preocupación principal era encontrar un lugar para vivir que se acerque lo más posible a lo que un humano necesita.
Éste es un clásico departamento de HK:

Para que se den una idea, ésta joyita inmobiliaria con vistas a tu interior, donde tenés la enorme posibilidad de dar vuelta los huevos desde el inodoro vale 1500 usd por mes.

Amo viajar, pero hay cosas que amo mucho más como el espacio y la luz natural. Esos derechos básicos en Hong Kong son cercanos a inaccesibles.

Mi relación con el dinero varía año tras año, día tras día, segundo tras segundo. Nos estamos cagando a palos todo el tiempo.

En ése momento no me importaba gastar lo que para mi es una fortuna en alquilar un departamento. Pero gastar una fortuna en un departamento que me da ganas de hacer origami con mis venas no era ni es una opción.

La solución que encontramos fue contactar a esas personas súper privilegiadas que cuentan con casas para humanos. Les contamos quienes éramos, qué hacíamos y con qué presupuesto contábamos momentáneamente. Increíblemente todos lo aceptaron. Habremos tenido 4-5 casas. Una fue en el Soho de Hong Kong, probablemente uno de los barrios más caros del mundo. Veníamos intuyendo que en HK nos íbamos a fundir, pero no lo íbamos a hacer adentro de una caja!

Le mandaba fotos de nuestro nuevo entorno a Sebas que estaba viviendo en una montaña en India durante el monzón pagando un alquiler de 100 dólares al mes.
Sin duda hay que volver a tirar las cartas, este mundo no tiene sentido.

 

Pequeños momentos

Hace poco se fue el sol. Juan estuvo dibujando ciudades del futuro en la terraza, hermosos espacios deshabitados.
Los carteles de propiedad privada que exhiben las puertas de las terrazas de HK son efectivos entre asiáticos, no entre sudacas.

:)

Estamos en el living rodeados de ventanales llenos de gotitas de la lluvia que ya pasó.
Después de mucho tiempo volvemos a escuchar jazz. Nuestros ahorros se evaporan segundo tras segundo, pero decidimos que no nos importa.

Juan organiza los archivos de su computadora mientras que yo preparo unos regalos para mandar por correo. Estamos viviendo en el Soho de Hong Kong.

Suena So what, de Miles Davis. Sonrío.

Tal vez sea pura ingenuidad, pero sospecho que si escucho esta canción viviendo abajo de un puente voy a sonreír de todas formas. Miles tiene ese poder.

Viajar nos da la sensación de vivir muchas vidas dentro de una. Solemos vivir aislados en las periferias. Ahora vivimos en el corazón de una mega ciudad.
Vivimos en Ballester, en la playa, en la selva, en la montaña, en el Soho de HK.

Vivimos.

Reconozco las miles de facetas que viven dentro nuestro. Somos infinitos.
Disfruto tanto ésta nueva vida como el estar en una montaña aislada.

Bajo del piso 23 y voy al negocio Italiano de enfrente en busca de un buen aceite de oliva y mozzarella de búfalo. (Ese negocio lo vi dos días atrás cuando paseábamos por éste barrio.

-Me encantaría vivir en un barrio así por un tiempo, le dije a Juan-. (Un barrio súper pijo!)

-Me iría a comprar regalos todo el tiempo a ese local-, y le señalé el negocio al que me estoy dirigiendo ahora.

Al día siguiente aparece ésta nueva casa y nos mudamos. Ahora estoy eligiendo qué aceite llevarme. Me pregunto por qué tengo tanta suerte…

Mozzarella con un buen chorro de oliva y toco el cielo. No necesito ninguna meditación que me ilumine. Está todo ahí en esas rodajas que como con las manos para sentir como se deshace mientras separo las capas.

No podría permitir que los cubiertos me roben esa sensación.

Viajo al centro del universo con cada bocado y doy gracias.

G

R

A

C

I

A

S

 

Y la comida

Hong Kong tiene la fama de ser un “paraíso gastronómico” pero si sos vegetariano un omelette es todo el paraíso al que vas a acceder.

Fue duro volver al mundo real. Ese mundo donde un vegetariano tiene que esforzarse por encontrar comida. El último año habíamos estado viviendo en la burbuja hindú/budista y era Juan quien tenía que esforzarse si quería un animal en su plato.

En Hong Kong la mayoría es de descendencia cantonesa, región China famosa por NO usar picante y por comerse absolutamente todo ser que habita el planeta. Hay un dicho cantonés que dice: “Cualquier animal que torna su cara al sol puede ser comido” además en el norte de China se suele decir de los cantoneses que: “comerán cualquier cosa que nada excepto un submarino, cualquier cosa que vuela excepto un aeroplano, y cualquier cosa que anda excepto un tanque“,

Fuimos a un monasterio budista, siempre son un buen recurso para los vegetarianos en Asia. Si bien no podía creer que otra vez podía comer todo lo que veía, sólo sirvió para alimentar al cuerpo. Mi alma quedó famélica. Deberían mandar un equipo de monjes nepalíes o indios para auxiliar a éste pobre gente que cayó en el infierno de la insipidez culinaria.

Además un cartel de V.I.P. en el comedor nos desconcertó bastante. Es una decisión bastante desacertada para el mundo en general, pero para un monasterio?! Raro…

Pero gracias a tener cocina después de meses, volvimos a preparar nuestra propia comida.

Tras casi dos años volvimos a comer Pascualina! Éste plato básico y clásico es nuestra perdición.

Hong Kong no produce nada de comida e importa TODO así que fue una especie de híbrido: usamos queso alemán, espinaca australiana, huevos de Estados Unidos y tapas chinas. Probablemente fue la Pascualina con la huella de carbono más alta del planeta!

Y ya que tocamos el tema, también preparé una hermosa Shakshuka, plato israelí que aprendí en el camino:

Por dió!

Y una torre de panqueques inspirada en la comida de cada Año Nuevo de la familia de Juan

Los últimos dos platos están cubiertos con cilantro picado. Ingrediente que me desagradaba hasta que llegué a India donde casi todos los platos llevan y mucho.

Hoy mi existencia pierde un poquito de sentido sin ésta plantita. Sa-gra-da!

En uno de los tantos paseos encontramos ésta pista del tesoro tirada en la calle:

Había visto éstos tamaños de pizzas en películas y series pero nunca los tuve cerca! Y ahí estaba tirada en la calle para que yo la viera! Había que rastrear esa pizzería!

Tremenda pizza!, aunque ya no somos parámetro confiables. Se podría decir que Asia nos arruinó el paladar. Supongo que una pizza riquísima asiática es una pizza que se deja comer en Argentina.

Y el omnipresente Mc Donalds…

Para encontrar un Mac Donald solamente tenés que cogotear un poco y alguna M va a aparecer. Son plaga.
Es interesante porque cada Mc Donald´s te habla de su país y sus costumbres. Por ejemplo:

Sri Lanka

Éste es el que más nos divierte.En Sri Lanka la gente come Arroz y Curry de desayuno. Para el almuerzo dan vuelta el menú para variar y darle un twist a su día y se preparan un Curry con Arroz. Y para la cena… Si, ARROZ CON CURRY.

Los curries son variados, pero el formato es el mismo. En ningún momento del día entra la fórmula HAMBURGUESA-CON-PAPAS-FRITAS. Pero Mc Donald necesita seguir haciendo negocios, y quien sabe hacer negocios, sabe ser flexible.

Mc Donalds en Sri Lanka. Una cadena de arroz.

India

El hecho de que éste sea un país lleno de hindúes que no comen vaca no va a frenar a ésta empresa. No Sr! Todavía existe el pollo y las hamburguesas vegetarianas.

De 10 hamburguesas 1 es de vaca (para los musulmanes, ateos y los rebeldes que comen a escondidas de su familia), 7 son de pollo y 2 son vegetarianas.

El Mc Donald’s más extremo lo encontramos en Amritsar a una cuadra del Templo Dorado. Por la presencia del templo Sikh, religión de vegetarianos, no hay una hamburguesa de origen animal. El 100% de sus productos es vegetariano.

Hong Kong

Si bien los prejuicios nos hacían esperar que vendan Mc Perro, Mc Donald’s nos cerró la boca.

Una amiga nos explicó que los hongkoneses son personas muy consentidas acostumbradas a un nivel de vida muy alto. Tal vez viven en una caja de zapatos pero todo a su alrededor funciona como un reloj suizo, o mejor.

Por eso ésta cadena de basura rápida tuvo que disfrazarse un poco más y hoy es un local Green y Boutique. Todo el packaging te habla de su proceso de reciclado y de la altísima calidad de la carne. Si andás distraído por la vida te podés ir del restaurante con la sensación de haberle hecho un favor al mundo y a tu cuerpo ingiriendo ese aglomerado de procesados con forma de hamburguesa que venden.

Dejando bien claro que es basura, Juan le da el premio a la mejor hamburguesa que comió en su vida.

La ganadora. El primer Mc Donald ´s del mundo donde la foto es igual que la realidad.

Y yo enfrento mis contradicciones y le doy el premio al mejor cono helado que comí en mi vida! Cheese Cake con bastón de chocolate. Simplemente grandioso.

El peor es por lejos el Cono Chino de Vainilla con Té Verde y Oreos húmedas. Desagradable.

Y por la noche Mc Donald’s baja las luces y se convierte en el hogar de un grupo ya denominado los Mc Refugiados.
Son personas que suelen tener trabajo o abuelos que cuentan con pensiones pero que no son suficientes para pagar una casa.

 

a explotar la burbuja!

Si bien ésta temporada en Hong Kong fueron meses a pura anestesia gracias a esos gramos de alienación que las mega ciudades te inyectan para resistirlas, no queremos dejar de nombrar a los que no tienen nuestra posibilidad o nuestra inconsciencia a la hora de usar el dinero.

A ésta altura es probable que te hayas preguntado si todos los habitantes de Hong Kong pueden acceder a 1500 usd por mes para pagar ÚNICAMENTE el techo

La respuesta es no.
Un NO rotundo.

Éstas son las fotografías que tomó el fotógrafo Benny Lam. El costo de éstos “espacios” es de 300 usd al mes. El costo humano no sabría calcularlo.

Baño y cocina compartidos

Y yo quejándome de la caja que les mostré antes…

La brecha entre ricos y pobres es muy muuuy alta. Cuando bajas a comprar al mercado, entre que vas y volvés te cruzas al menos con 10 de esos autos que sólo ves en las películas o en los reportajes a futbolistas con síndrome de pene pequeño.

Cuando buscábamos casa en Argentina para nosotros y nuestras 3 perras, escuché muchas veces la frase: “esa no es una casa para un perro! Un perro necesita espacio, verde, aire… etc”.

Me pregunto en qué momento nuestras necesidades se volvieron diferentes a las de un perro.

Pero no me atrevería a contarle mis teorías canino-humanas a ésta pobre gente.

 

Movimientos en la escala social

Recién salida de una escuela privada católica medio pelo de la capital de Argentina, tuve una conversación con una de las pocas compañeras que tenía al menos la punta de los pies en el piso.

Registraba que el mundo estaba organizado en escalones y tenia la ingenua duda sobre cuál debía pararme. Mis ahorros nunca superaron los 4 dígitos por lo que dí por sentado que pertenecía a la clase baja. Pude leer en sus ojos cómo la vergüenza invadía todo su ser. Pero me mantuve firme porque hasta a la brutez hay que llevarla con mucha dignidad. Hay cosas peores.

Tras un leve suspiro, mi amiga Victoria me explicó que la división de clases no se trata tanto de datos duros como números sino de posibilidades.

En Asia, como en el resto del mundo, la gente accede al globo terráqueo a través de las noticias quedando así el mundo reducido a Estados Unidos y algunos países europeos. (No le vamos a negar a Estados Unidos sus grandes aptitudes a la hora de enseñarnos geografía. Con sus guerras ya cíclicas cada año aprendemos nombres exóticos que se esconden en esas partes irrelevantes del mundo. Pero sólo aprendemos el nombre. Tanto no nos interesan como para siquiera buscarlos en el mapa).

Entonces vos le podés explicar a un indio, un indonesio, un nepalí que sos argentino, que tu moneda vale mierda pero ellos ven Europa en la blancura de tu piel y automáticamente Argentina se muda al lado de Italia.

A la blancura se le suma el hecho de que “vacacionamos” en un país que no es el nuestro. Podría haber terminado la oración después del Vacacionamos. Ya eso es un privilegio al que la mayoría de la gente que nos cruzamos no puede acceder. Tal vez sus hijos sí puedan, si logran sacar a tiempo sus caras de los teléfonos.

Ésta gente “pobre” tienen acceso a cosas mucho más valiosas que nosotros como saber trabajar la tierra, cultivar su propios alimentos, criar sus propios animales, crear sus propias especias, pero en la escala de valores actuales el iPhone X es valioso.

Y a pesar de vestir ropas viejas, gastadas y fuleras aparentamos riqueza y hace dos años viajamos siendo percibidos como ricos.

Hasta HK donde nos tocó descender, drásticamente.

No es un MTV Unplugged, son los “hippies” de Hong Kong

 

De compras

Hong Kong es un shopping del tamaño de un país. Cada espacio susceptible de ser construido ES UN SHOPPING.

Aunque quieras esquivarlos sin siquiera darte cuenta vas a aparecer adentro de uno y están llenos de gente consumiendo sin parar.

Por un lado están quienes tienen muchísimo dinero y compran por deporte o porque la moda del mes pasado ya quedó obsoleta. Por el otro están quienes tienen casas muy chiquitas de las que necesitan huir y el aire acondicionado de los shoppings les regala alivio en los veranos que cada año se vuelven más pesados. La frase “éste calor no es normal” ya se volvió en un clásico del viaje. No hubo un país donde no lo hayamos escuchado.

¿Y qué mejor que un shopping para enfriarte del calentamiento global? Mientras te refrescas te tentás y compras un alguito para contribuir un poquito más con ese calorcito infrenable.

Pero acá aparece lo más increíble de ésta ciudad: podes salir de esa vorágine consumista tomarte un bus y en 10 minutos estar en una selva escuchando a los jabalíes amenazándote para que salgas de su territorio.

Hay miles de paseos por las montañas y hacerlos de noche es una locura. Están mínimamente iluminados para poder disfrutar de las luces de la ciudad, lujo que se pueden dar por ser una ciudad tremendamente segura, como la mayoría de los países que visitamos. Si bien ya estamos acostumbrados, no nos cansamos de valorarlo.

 

Y las playas!

Uff, cómo las extrañábamos!

Nunca habíamos ido a una playa en el primermú, como le decimos. La última que habíamos visitado fue en Auroville, India. Los indios de esa zona ven arena y se les estimulan los esfínteres. La playa está toda cagada, LITERALMENTE. A la caca se le suma una fila de indios hambrientos esperando para comerte, por lo que decidí esperar hasta el próximo destino para volver al agua.

En éstas playas no encontrás ni un papelito fuera de lugar. La mayoría tienen duchas y baños más limpios que un quirófano, islas flotantes para tomar sol dentro del agua, guardavidas que 18.30 dejan su trabajo y te lo hacen saber por parlante en chino y en ingles. Carteles con la temperatura del agua, nivel de polución, dirección del viento, la hora de la marea alta, de la marea baja, etc. Muy sofisticado.

Las playas de las ciudades suelen ser playas tristes y sucias pero las de HK son una belleza.

 

Reunion en la playa y el efecto mariposa

En el 2014 Ines y Cece contrataron a Juan para desarrollar una aplicación educativa: Sounds English.

Éstas dos mujeres forman parte de la cadena infinita de sucesos que hacen que hoy estemos viajando.

Nos dieron trabajo por casi dos años seguidos y con ellas empezamos a experimentar el trabajar fuera del nido. Como sólo necesitábamos internet nos fuimos con las computadoras, las perras y el gato a pasar temporadas cada vez más largas a la casa de los abuelos de Juan en Sauce, una playa hermosa en Buenos Aires. Sin saberlo, practicábamos el ser nómades. Lo último que imaginábamos es que continuaríamos éste proyecto en Japón, Tailandia, Filipinas e India.

:)

Cece vive en Londres pero nació en Kong Kong y en Junio se tomó vacaciones en su país natal y coincidimos!

Fue todo un suceso porque fue la primera vez que conocimos físicamente a alguien con quien trabajamos!

(Registren el glamour a la derecha)

Extrañando A India

Buscando en internet, Juan encontró una casa que le llamó la atención porque en la foto de su jardín había vacas. La casa quedaba en Lantau, otra isla donde averiguamos que éstos animales enormes que amamos andaban libres. No necesitábamos más que eso para cambiarnos de isla.

La dueña de la casa es una violinista que se recorrió el mundo entero y empatizó con nuestra causa. Cuando te alejas del centro de Hong Kong la lógica inmobiliaria se mantiene estable. Siguen siendo casas chicas y carísimas. Pero ésta casa era espaciosa y bella!

Ni bien llegamos preparamos la bolsa de deshechos orgánicos para salir a alimentarlas cuando pasaran.

Alimentando a las chicas en paños menores. LAS AMOO!!

Desde casa

Ésta foto me hace acordar a uno de los RE-descubrimientos que tuvimos en Hong Kong. Mientras Juan lavaba los platos movió sin querer la manija del agua para la derecha y pasó lo inesperado: salió agua caliente!!!

Un par de vidas atrás solíamos lavar los platos con la ayuda de ésta gran herramienta!, dato que se había evaporado de nuestras conciencias.

El gas en la mayoría de los países que visitamos en muy caro y el tener agua caliente en las cocinas en una extravagancia.

Volviendo a las vacas del primer mundo, ellas viven muy felices porque la isla es montañosa y está llena de vegetación. Hay muy pocos autos y muchas bicicletas. Por casa pasaban uno o dos autos por día. Las vacas no tienen dueño, viven libres. Almuerzan por el centro, hacen una siesta en la playa, y por la noche podan los árboles de la calle.

Su cuero está impecable, sin tumores, ni mutilaciones extrañas como las de la India que pobrecitas arrasan con los basurales sin discriminar demasiado terminando con altas sobredosis de polietileno.

No hay caca por ningún lado. Me divierte pensar que en la isla viven los duendes levanta mierda de vaca, pero empleados públicos súper efectivos suena más razonable.

La idea era ir a las playas todos los días pero nos quedamos dibujando y escribiendo toda la semana.
Al ver un pedazo de China tan occidentalizado entré en un modo que me queda cómodo: la queja. Hasta que me hice la gran pregunta desarticuladora:

“Y vos que estas haciendo para proteger tu cultura?”-
Seguido por el oportuno: -Deja de quejarte y hacé!-

No eres lo que piensas sino lo que haces, dicen

Y así fue como unimos nuestros poderes con Juan y nació la Pachamama:

 

Y finalmente los trámites

Tras un mes y medio de pausa fuimos al consulado Chino.

China nos rechazó una vez,
nos rechazó dos veces,
y a la tercera nos dio SEIS AÑOS de visa.

Es imposible hacer planes así!

:)

Y hacia China nos fuimos….

 

Conclusión

Hong Kong nos voló la cabeza. Nos fuimos sólo porque la plata y la visa se nos acababa. La infinidad de edificios, sus neones, su modernidad, sus playas… TODO. Pero sé que al menos yo me enamoré de su forma, de su cáscara. Y esa no es forma de amar.

Es una ciudad super desarrolla, pero siguiendo la tendendencia, desarrolló sólo ese único aspecto que importa, el económico.

HK es una mole vacía carente de sentido.

En su podrido interior vive una economía que se mantiene en pie por su infinita capacidad de exprimir la creatividad humana en pos de crear nuevas necesidades en lugar de solventar las más básicas. Un sistema de cascaras, de apariencias.

Un síntoma claro de muerte, de vacío es la carencia absoluta de arte que caracteriza a ésta ciudad. Los artistas son seres claves a la hora de pensar por fuera de la caja. Son oxígeno. Pero absolutamente toda la creatividad humana de la zona está puesta a disposición del modelo de producción haciendo que toda ésta infraestructura de contaminación simbólica y literal, se vea hermosa y atractiva.

Dejando a India de lado por considerarla de otro planeta, no pisamos ni un país que le llegue a los tobillos a Argentina y su movida cultural. La distancia me hace valorar más a mi país, que es un caos, si; pero que aún está vivo.

 

Cierro

dándole la bienvenida al equipo Cebolla Ediciones a nuestra nueva Supervisora de Ortografía que viene a salvarnos del infierno: mi querida mamá Ana.
Aprovecho para compartir su disco de Covers de tango.

(Se lo armé rápido y no le gusta la foto. Probablemente se queje por haberlo compartirlo sin previa autorización, pero así es la vida y los hijos. Incontrolables, por suerte.)

Hasta la próxima!

 

 

 

 

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6 comentarios en “Hong Kong, vacaciones en el primer mundo

  1. nora dijo:

    y seguí viajando y compartiendo sensaciones maravillosas y de las otras junto a ustedes. ( disfruté esa muzzarella con aceite sin cubieros a la vista y me faltó el aire en las cuevas asfixiantes que hacían de casas ; observé las simetrías que se formaban entre edificios y autos en esas fotos que tan bien sacaron , vi la mirada de Flor en esa Pachamama dulce e intensa y elegí entrar a las aguas calmas de las playas de H.K) . Gracias por invitarme a compartir el viaje.
    Florcita: puedo asegurarte que hoy tu profe de Geografía y también la de Literatura estarían muyyyyyyyyyyyyy orgullosas de su alumna Bisagno.
    Hermosas imágenes, Hermoso relato.
    besos a los dos Nora

    Le gusta a 3 personas

  2. caminantewilly dijo:

    Siempre me dejás sin palabras… ANONADADO!!! Porque el relato es maravilloso, los vídeos y las fotos dignas de artistas como ustedes, nos regalan sus obras de arte como vivencias interminables de seres que se adaptan a todo de la mejor manera… con humor!!! Y TU CONCLUSIÓN ES PARA PONERLA EN UN CUADRITO Y LEERLA TODOS LOS DÍAS… y cuando parecía que no podían darnos nada más: EL REGALO DEL FINAL!!! Con esta Ana María inolvidable, acompañada por el maestro pero más aún por esa luz de artista del alma… de artista que sabe que la forma no transmite tanto como la esencia, el sentimiento, el amor en cada expresión! :) Gracias, gracias, gracias!!! YA ESTOY DISFRUTANDO SUS REGALOS Y ME LOS LLEVO PUESTOS… Qué más se puede pedir de la vida? SOLAMENTE QUE TODO EL AMOR QUE PONEN AL HACER TODO ESTO LES VUELVA, QUE LOS SIGA GUIANDO EN CADA PASO DE SU RECORRIDO MARAVILLOSO, DE SU VIDA RICA DE ESPONTANEIDAD Y LLENA DE FELICIDAD SIN ANTIFACES… DE AMOR VERDADERO!

    Le gusta a 2 personas

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