India (parte 2): Sexualidad y Resurrección

Desde China retomamos con la segunda parte India. Es mi país preferido así que no voy a permitir que caiga en el olvido como lo hicieron Indonesia, Filipinas y Sri Lanka.

-Si no leíste la parte uno, te recomiendo que lo hagas a menos que quieras arder en el infierno de las continuidades!-

Seguimos!
Nos habíamos quedado en Varanasi y, geográficamente “nos tocaba” visitar el famoso Taj Mahal pero voy a romper un poco la linea de tiempo para luego retomarla.

 

Amritsar

Llegar a ésta ciudad implicaba horas de micros destartalados por caminos de montaña zigzagueantes donde nuestro desayuno amenazaba constantemente en regresar al universo exterior. Horas de esos buses públicos indios que son la muerte pero que tienen tanto cambalache que se vuelven difícil de dejar. En Amritsar nos esperaba una de esas experiencias que siempre supera la visita a cualquier templo o punto de interés turístico: pasar unos días con un local.

No sé si se acuerdan de estos dos personajes:

Bodhi (izq) y Rags (der)

Conocimos a Bodhi y Rags en Singapur el año pasado y ambos, tras pasar un día juntos, nos invitaron a sus casas. Bodhi vive en Sri Lanka y ya lo visitamos. Había llegado la hora de visitar a Rags.

Rags vive en Amritsar, a 25 km del Golden Temple, el templo Sikh más importante del mundo que le da la fama a ésta ciudad. Es como La Meca para los musulmanes: si sos Sikh, tenés que visitarlo al menos una vez en la vida .

Yo era la responsable de contactarlo con anticipación para coordinar el encuentro y de buscarnos un hotel, pero ya en sintonía con el país dejé todo para último momento y desde el bus le mandé un mensaje después de un año avisándole que estábamos llegando.

Ya venía olfateando a los Indios y estaba casi segura de que iba a contar con una de sus características más lindas: su espontaneidad. Y efectivamente su respuesta fue: –pasame con el chofer-.

Tras esquivar una infinidad de cuerpos, el encargado de cobrar los pasajes llegó hasta nosotros para devolvernos el teléfono. Rags ya le había indicado al chofer en qué parte de la ruta dejarnos. No había opción: estábamos invitados a parar en su casa.

En éstos días nos metimos en el núcleo más fuerte e inquebrantable de la India: LA FAMILIA.


En éstos días
 empezamos a entender el universo que nos rodeaba.

El micro paró en el medio de la nada. Sin una persona que hable inglés, nos hicieron bajar. Otra vez la incertidumbre de no tener ni puta idea dónde estábamos. Yendo a vivir a la casa de una persona con la que compartimos un hostel durante dos semanas pero que sólo hablamos el último día.

Por suerte, ni bien bajamos vimos el auto de Rags estacionado listo para llevarnos a su pueblo. Enormes abrazos nos pegamos.
Cuando llegamos al pueblo todos los ojos estaban sobre nosotros. Ellos ni se esfuerzan por disimular la curiosidad… no creo que hayan pasado muchos turistas por esas calles.

Nos recibió toda su familia. Saludamos a la mamá, al papá, hermano, esposa de hermano, hermana. Y sin cortar el flujo de los saludos Rags baja la voz y nos explica que su hermana está tumbada en la cama porque sus piernas no le funcionan, pero que nos quedemos tranquilos que está casada.  -Acá empiezo a registrar que estamos metiéndonos en la clásica familia India del Punjab. Alto tesoro!-

Los matrimonios en la mayoría de las familias son arreglados y tener una solterona en la familia es una vergüenza tremenda. Igual que en nuestras familias, un siglo atrás…

Ella está embarazada, y como su esposo tiene que trabajar, no puede cuidarla. Así que está pasando unos días en la casa de sus padres. Rags nos lo explica como si tuviera que justificar su presencia.

Todos estaban súper emocionados de tenernos ahí. Nos mostraron su casa con mucho orgullo, cuarto por cuarto. Cuando parecía que la recibida terminaba y que llegaba la deseada hora de descansar después de un largo viaje…. NO!. A saludar a todo el resto de la familia, que vive en el mismo pueblo a pocos metros de distancia.

 

La familia y el rol de las puertas

Visitamos unas cinco casas, tomando chai (té) y comiendo dulces caseros en cada una. Nos presentaron a todos los integrantes y nos mostraron sus respectivas habitaciones. Entramos y salimos de cada casa sin tocar ninguna puerta. Las casas son de todos.

Para mostrarnos cada habitación abrían las puertas obviamente sin golpear. Si había alguien durmiendo prendían las luces, me hacían sentar en la cama y lo despertaban para que me salude. Quien dormía me hacia unas señas mientras trataba de ajustar sus ojos a la nueva cantidad de luz que estaba recibiendo y cuando la razón volvía a habitar su cuerpo intentaba descifrar qué hacía una extranjera blanca sentada en su cama.

En hindi, el principal idioma de India, el término privacidad no existe.

Las puertas de las habitaciones son estructuras que vieron en las pelis y no quisieron quedarse afuera. No cumplen ninguna función aparente. No separan. No cierran. No se sabe para qué están. Ésto los convierten en seres super sociales. No queda otra que socializar desde el día cero de sus vidas.

Bombon social

Cuando están en un tren o en un bus ellos hablan entre sí. No existe el –buenas tardes, disculpame, te puedo hacer una pregunta?- Y toda esa parafernalia discursiva que nosotros cargamos. Ni se saludan! Se sientan y empiezan a hablar. Van a un restaurante y piden. No saludan al mozo. No es una falta de respeto, se manejan así.
El país entero parecería ser una gran familia, un gran grupo.

Tuvimos la suerte de conocer a Paula, una española que trabaja en una multinacional en Bombay que nos pintó la faceta del indio de clase alta.
El jefe de Paula en los viajes de negocios siempre pide compartir la habitación. No le gusta estar solo. Según ella, no puede estar solo. Imagínate a un indio que le marcan un rectángulo y le dicen éste rectángulo es sólo tuyo. No tiene sentido! 
A compartir!
En los hoteles podés detectarlos por el ruido y por las puertas constantemente abiertas de sus habitaciones.

En la última casa que visitamos nos quedamos un buen rato y del chai pasaron directo al alcohol. Juan aceptó y yo me senté entre los hombres lista para probar ese nuevo sabor. Aunque suele desagradarme el 95% de las bebidas alcohólicas, siempre pruebo. Mi preferido sigue siendo el Fernet. Dato que a ellos le importó tres carajos porque la invitación no me incluía: el alcohol no es para mujeres. Rags muy respetuosamente me mostró la salida.

Así fue como se armó la clásica división que se ve por todo India: los nenes con los nenes y las nenas con las nenas.

Las chicas

Los chicos

A todo esto, el único que habla un poco de inglés es Rags (!!!)

Antes de volver a la casa, como la mamá necesitaba leche, pasamos por el establo de la familia para ordeñar a los búfalos. Cargamos un balde y probamos un vasito de leche que todavía mantenía la temperatura de las ubres de la mamá búfala: seguía tibia!

Como su esposa estaba pasando unos días en la casa de sus papás, Rags nos dejó la mejor habitación de la casa: la suya.

La casa tiene dos pisos. El piso superior tiene un agujero que hace que el que esté abajo vea todo lo que pasa arriba. Ni bien poníamos un pie fuera de la habitación, la hermana de Rags que no se movía de la cama de abajo, pasaba la información y al segundo teníamos a alguien llamándonos.

En el piso de abajo hay tres habitaciones. En una duerme el hermano de Rags con su esposa y las otras dos están vacías. A pesar de ésto, los padres duermen en el living.

Por la mañana nos costaba despertar porque a las 5am el templo de la manzana empezaba a recordarle a todo el vecindario que era hora de rezar.

Para ayudarnos en la tarea de salir de la cama, Rags entraba a la habitación después de golpear CERO veces la puerta. A veces traía a un amigo interesado en sacarse una selfie con los extranjeros y los dos se sentaban en nuestra cama.

—Y si estaba en bolas QUÉ¿? —

No, no existe esa posibilidad.

Tras casi dos años en Asia los templos y sus sonidos se movieron de la categoría “exóticos” a “molestos”. Entre dormida y malhumorada por tener dos seres extra en mi cama mis primeras palabras del día fueron: -Éste ruido sería ilegal en nuestro país!-

Rags lo sabe. Para juntar plata pasó una temporada en Londres donde los templos no pueden hacer ni -MU.

Ahora escribo desde Hong Kong y desde la ventana veo la mezquita hermosa que tenemos en la misma manzana. Calladita… tranquila. No hay ningún recordatorio por la noche… Se apela a la memoria de sus seguidores (y a las leyes locales).

Los papás dormían en el living donde está el eje de la casa: LA TELE. Sobre su cama comíamos y desayunábamos mirando las ceremonias televisadas del templo Dorado o alguna película de acción.

Rags nos dijo que iban a cocinar “no tan picante” porque sabía que los occidentales somos sensibles. Amamos la comida picante y comparados con los viajeros que vamos cruzándonos tenemos una resistencia altísima. A pesar de eso, terminamos llorando después de cada comida. Nos salía agua por todos los agujeros. La respuesta de Rags era -Qué raro, sólo le pusimos 25 chilis-

25!

Rechazar la comida no era una opción. Nos estaban invitando, nos cocinaban, HAY que comerla. Al vernos llorar se reían y dejaban de insistir para que repitamos.

NOS COCINARON es una forma de decir. Vamos a dar las gracias de forma más específica. Gracias cuñada de Rags!

Los hombres nacen y mueren en el mismo lugar. Las mujeres son las que se mueven. Una vez casados, la mujer se muda a la casa de la familia del novio y reemplaza en las tareas domésticas a la madre del mismo. Es en éste momento donde la nueva generación reemplaza a la anterior. La madre del novio tira la chancleta y se relaja.

A partir de su llegada, la flamante esposa se ocupa de cocinar y limpiar para todos esos extraños que conviven ahora con ella: su nueva familia. Fuerte.

No pude evitar pensar en la primer noche de casada de su hermana parapléjica. Para cualquier mujer entregarle su cuerpo a un desconocido debe ser una clase de experiencia para la cual ni me voy a gastar en buscar adjetivos que puedan describirla. Va más allá de los acotados límites de las palabras. Pero puedo imaginar que ésta experiencia aumenta en intensidad cuando la mujer no controla parte de su cuerpo.

Imaginaba a su hermana entregándole su cuerpo a un desconocido. Un cuerpo sobre el cual no posee control ni social ni físico. A ese esposo que esperó por años la aprobación de sus padres y sus dioses para realizar ese coito.
Qué criaturas más complejas que somos los humanos…

(Juan prefirió omitir éstos pensamientos por resultarle demasiado oscuros. Pero la oscuridad es parte de la vida y no va a desaparecer por no nombrarla. ESTÁ AHÍ. Y tal vez sea oscura por ese silencio en que la envolvemos.)

Volviendo a la luz, todas las comidas estaban acompañadas por una tele que no se miraba ni se escuchaba, pero estaba ahí siempre presente, llenando vacíos existenciales.

Cada cinco minutos aunque se estuviera en el medio de una conversación alguien cambiaba de canal. No se estaba ni en la conversación, ni en lo que la tele transmitía. Pero éste no es un dato específicamente indio.

Unos amigos que conocimos en Rishikesh nos habían contado las características más estereotipadas de la gente de zona de Punjab: gente con mucha plata y alcohólicos. No somos muy fans de las generalizaciones pero efectivamente nos encontramos con algo similar a lo que nos pintaron.

La familia de Rags está lejos de tener problemas económicos. Tienen tierras y el dinero suficiente para contratar a otros para que trabajen por ellos. Como consecuencia, están todo el día al pedo. Y con el alcohol ésta gente se puso sofisticada.
Éste es el artefacto (ilegal) que se construyeron para generar su propia producción. Mil veces superior a la caca industrial que está a la venta, por supuesto:

A toda hora le ofrecían un trago a Juan. Entre paréntesis, la familia de Rags es Sikh, religión que no permite a sus seguidores intoxicarse con alcohol, tabaco o drogas. 

 

Golden Temple

Cuando llegó el momento de visitar el famoso templo, Rags me ofreció un traje clásico de Punjab que obviamente acepté! La señora que limpiaba la casa, paró todas sus actividades y me pintó las uñas de manos y pies. Me trataron como a una reina!

La gente no entendía nada y paraba a Rags por la calle para preguntarle si yo era la esposa! De estar hecha una crota sacaron a la India que llevo dentro.

Ya habíamos visitado varios templos Sikh en Malasia. Todos tienen la misma estructura. Un salón enorme de rezo y un gran comedor donde ofrecen comida vegetariana gratis a quien quiera, sea de la religion que sea.

Éste templo es enorme y le da de comer a 100.000 personas por día, también podés quedarte a dormir si necesitás.

Increíblemente esperamos sólo 15 minutos para entrar al comedor. Están muy organizados. Pero no es cualquier organización. Es organización India! Acá les dejamos unos segundos del proceso:

La comida para 100.000 personas no se cocina sola. Los templos funcionan gracias a voluntarios que van cada día a cocinar, limpiar y servir movidos por simple devoción.

Amo a éstas mujeres! Amo sus manos, sus pies.También amo pelar arvejas…

Al comedor se entra de a tandas de 15-20 minutos. Te sirven dal (sopa de lentejas) + vegetales + curries + chapati. Podes repetir hasta el hartazgo.

Se me rompió el corazón al enterarme que no iba a poder ver lo que más me interesaba: la máquina más grande del mundo de hacer chapatis. La estaban limpiando…

Estuve con ella mientras estaba quietita. Le di un par de palmadas y olvidé fotografiarla.

:(

Wagah

Cuando le conté a mi papá que nuestro próximo destino era India me dio su bendición:
– te van a comer las pulgas, y
ni se te ocurra acercarte a Pakistán!

El hecho de que en Rishikesh me haya arrancado una garrapata que tenía prendida al culo chupándome sangre, no quita que con los años aprendí a decodificar los mensajes de mi papá y éste significaba:
-te admiro y
-te deseo mucha suerte.

En fin…

Amritsar está pegadita a Wagah, una de las fronteras con Pakistán donde todos los días hacen la ceremonia más bizarra que vimos en nuestras vidas.

Justo cuando fuimos, India estaba por declararle la guerra a Pakistán pero después de pasar medio año en éste país caímos en la cuenta que India le esta por declarar la guerra a Pakistán TODO EL TIEMPO y básicamente de eso se trata ésta ceremonia.

En la frontera, militares indios y pakistaníes teatralizan en forma de parodia la relación que éstos dos vecinos llevan hace tiempo. Es un desfile de militares que atacan y retroceden constantemente generando una especie de danza marcial.

La entrada es tu pasaporte! 

India y Pakistán son dos potencias nucleares que están a punto de destruirse todo el tiempo. La tensión política llega a las nubes, pero acá no importa nada. O importa todo. Se genera una guerra de otro tipo.

A Juan le recuerda la frase de Borges donde se refiere a esta pica religiosa: “Dios el indivisible contra todos los Dioses”. 

Cada atardecer la gente se pinta las banderas de su país en la cara y canta eufóricamente tratando de sonar más fuerte que el equipo contrario. Ambos países tienen un animador con un micrófono encargado de exaltar las multitudes. Hay clima de cancha pero sin violencia en el aire. Militares armados vigilan la zona.

Las tribunas del lado de Pakistán se ven impecables. Las de India están recién construidas pero parecen necesitar protección arqueológica. (La construcción no es su fuerte).

India a la izquierda, Pakistan a la derecha

Después de la ceremonia nos volvimos para empezar a armar las mochilas.
La mamá de Rags me amaba, me quería poseer. Al segundo día ya estaba intentando peinarme los rulos y tratando de convencerme para que me quede a vivir.

Las ideas de Freud o Lacan claramente no llegaron a pisar éstas tierras. No existe ningún psicoanálisis que le ponga un limite a los tentáculos de los padres. Acá fluyen y estrangulan de lo lindo.

Técnicamente un indio es dueño de su vida cuando sus progenitores mueren. Hasta ese momento, los deseos de sus padres son más valiosos que los propios.

Ésta fue una mera descripción de una estructura familiar. Ellos tienen esa. Nosotros tenemos otra. Creernos libres y carentes de estructura sería pasear por los resbalosos caminos de la hipocresía que solemos recorrer pero cada tanto nos iluminamos y logramos esquivarlos.

Amé esta experiencia, no solamente por la riqueza que nos rodeaba, sino también por ser conscientes de quiénes estaban atravesándola.
Ni Juan ni yo vemos a nuestras familias hace casi ya dos años.
Las pocas veces que empezamos oraciones diciendo Extraño…” los puntos suspensivos se completan con -el mate- o con -el nombre de alguna de nuestras perras-. Tenemos un nivel de desapego familiar tirando a altísimo. Y ésta gente por mandato, decisión, alienación o lo que fuere comparte la manzana con absolutamente toda su familia. La forma en la que viven materializa literalmente mi peor pesadilla.

Les explicamos varias veces que después de India nos íbamos a Nepal, que no teníamos planes de volver a Argentina aún. Pero hay un cortocircuito en sus cabezas que hace que no puedan procesar esa información. Ellos dieron por sentado durante toda la estadía que después de India nos volvíamos con nuestras familias, como todos los dioses mandan!

Rags nos dio un regalo impagable. Hubo un antes y un después de ésta experiencia. Nos abrió su casa, nos dio de comer, nos dio la posibilidad de vivir su cotidianidad.
Al cuarto día nos fuimos super agradecidos pero con una necesidad de ESPACIO increíble. Fue una experiencia tan enriquecedora como sofocante.

 

Y de nuevo al principio…

Retomo la linealidad del relato y vuelvo a la ruta camino hacia ese Taj Mahal que poco nos entusiasmaba.

La cantidad de templos que visitamos en Asia es tan inmensa que la idea de ir a uno especialmente atestado de turistas no nos movía ni un pelo. Teníamos que ir en esa dirección y un par de días no iban modificar demasiado nuestra existencia. (Ingenuos)

De Varanasi hacia Agra nos tomamos nuestro segundo tren nocturno.

 

Trenes Indios, la revancha

Ya habíamos aprendido que comprar las camas de abajo en un tren nocturno es la peor idea: amanecés con media docena de indios sentados en tu lecho. Ellos alrededor de las 6am ya están arriba charlando a los gritos con su numerosa familia, haciendo sus oraciones, meditaciones, pujas (ofrendas), desayunos o mirando un video de Bollywood en su teléfono.

Vimos situaciones tan hermosas como un indio meditando con mucha fuerza y determinación mirando hacia el cielo con sus ojos cerrados súper compenetrado, repitiendo en voz baja su mantra, y el indio de enfrente mirando un video de YouTube a todo volumen.

Ninguno de los dos se mosquea… cada uno está en lo suyo. Nadie se reprocha nada, ni registran el tener que reprocharse algo.

Ésta vez nos sacamos dos camas en la altura. Aún así Juan amaneció con un indio que no consiguió pasaje y trepó hasta su cama para hacerle compañía. Ellos comparten absolutamente todo y la idea de “éste es mi espacio” es tan ridícula como inexistente. 

Cada familia que sube al tren sean las 3 de la tarde o las 3 de la mañana va a hacerlo a los gritos, porque otro volumen no conocen. Y el tren para seguido…

El vendedor de Chai ofrece su té a las 4-5 de la mañana
para recordarnos que nosotros somos los desubicados que necesitábamos silencio parar dormir / vivir.

Elegir tu asiento es un arte, y comprar tu pasaje también. Cuando compras un boleto esperas que te digan si HAY o NO HAY. Pero en India tenés muchas instancias de HABER:

– Categoría general,
– Categoría “mujer” y categoría “discapacitado” (Sí,  ubicar éstas dos instancias de humanidad en el mismo renglón y al mismo nivel fue una decisión).
– Taktal: venta que se activa un día antes de que salga el tren
– Taktal Premium: venta que se activa cuando se acaba el Taktal Normal…

Y éstas 5 instancias tiene su lado B: las listas de espera de hasta 200 personas. A no olvidar: 1300 millones de habitantes!

Todo esto podría haberse resumido con DISPONIBLE / NO DISPONIBLE. Pero no. A ellos les encanta la burocracia. La complejidad es sinónimo de calidad!

Grupo

Mientras esperábamos nuestro tren sentados en el piso en una estación atestada de gente, al lado nuestro una mamá peinaba el pelo de una de sus hijas.

Ellas no eran, pero podrían tranquilamente serlo…

La nena se quejaba. Su mama estaba muy cansada y parecía que en lugar de peinarla quería arrancarle cada pelo para no tener que peinarlo nunca más. Sin pensarlo demasiado con gestos le pido el peine a la mamá. No habla nada de inglés. Me lo da.
La nena al  ver que el peine cambia de mano automáticamente se ubica en su nuevo lugar, frente a mí.

Soy extranjera, muy distinta a la gente que suele rodearla. La nena podría negarse, darle vergüenza o tenerme miedo, pero a ella le da igual.

Empiezo a peinarla. No terminé la universidad pero tengo un master en desenredar rastas. La nena se da cuenta y sonríe. Su mamá sigue con otra cosa.

Grupo.

En éste segundo tren nos tocó compartir con una familia que compró 2 camas pero llevó 6 personas. Un clásico. Mamá, papá y cuatro hijos.

A la hora de comer ellos, y todo el resto del tren, sacan su lonchera, reparten sus platos metálicos y se sirven la cena.
Ellos no se preparan un sanguchito de jamón y queso práctico. No están para giladas.

Sacan todos sus curris, arroces, sopas y chapatis. NO SE JODE CON LA COMIDA!

Ésto va para todas las clases sociales. Otra anécdota de la multinacional de Mumbai que nos encanta: el almuerzo se vuelve comunitario, todos ponen la comida que trajeron de su casa y al apoyarse el plato en la mesa, automáticamente pasa a pertenecer a TODOS. El jefe burla a Paula y a todos los occidentales que trabajan en la empresa porque no les gusta compartir.

Volviendo al tren, obviamente la higiene antes de comer es muy importante, sobre todo si no vas a usar cubiertos!
Ellos abren una botellita de agua y, estén donde estén, se tiran agua en las manos generando un nuevo ecosistema en el vagón. Algunos tienen la delicadeza de hacerlo por la ventana. (Los menos).

Abajo de mi cama viajó el nene más chico que además de ser cieguito tenía alguna otra discapacidad…. En éste país se ve mucha gente con discapacidades y malformaciones. Aparecen más dedos de los que se espera ver. En las aldeas más chicas podes darte cuenta por las miradas de los nenes que sus padres son hermanos o primos entre sí. En fin, complicaciones de la vida…

El nene estuvo llorando y hablando entre dormido toda la noche. Y entre llantos, gritos e indios que se trepaban a nuestras camas fue transcurriendo la noche. Un frío que te quebraba la piel le agregó el condimento extra al viaje.

Unas horas antes de subir al tren me empezó a doler bastante el pecho. Con el transcurso de la noche, el dolor del pecho se extendió al punto de no poder darme vuelta en la cama. Quedé inmovilizada boca abajo mirando a ese nenito ciego discapacitado que  le prohibía a mi moral emitir ningún tipo de queja.

 

Agra, el segundo infierno

Agra es la ciudad que alberga a una de las 7 maravillas del mundo: El Taj Mahal.


En éstas situaciones los Ministerios de Turismo lo que hacen es generar alrededor de la atracción turística 
la típica maqueta para que el turista no llegue a tener contacto con las realidades sociales del país y pueda moverse por un mini país inventado.

Absolutamente todo se maquilla, aparecen flores, arte, se limpia la mugre, se barren a los pobres y todo parece fluir.

Las maquetas me desagradan, pero llegué a Agra esperándola. Necesitaba un lugar limpio, ordenado, aunque sea una mentira de 2 cuadras a la redonda. Necesitaba que me mientan un poco. Que India invente en la ciudad más visitada por turistas un sistema ficticio de recolección de residuos, un sistema de transporte especial para los turistas, y que ALGO funcione.

Pero NO, India es muy honesta. No hay forma de esquivar la mierda en Agra. Te la vas a topar vayas con el presupuesto que vayas.

Tenía mucho sueño y por alguna razón no podia moverme. Las articulaciones no me funcionaban y sabía que Juan no podía cargar las mochilas de los dos. Tenía que sacar fuerzas de algún lugar para colgar las mochilas a mi cuerpo y forzarlo a que se mueva.

Miles de indios nos empujaban desesperados por salir a una ciudad sucia, llena de polvo y de smog. Como en cada estación, el ejercito estable de taxistas desesperados por cazarnos nos esperaba. Somos la presa fácil para la estafa.

Miraba a mi alrededor pensando en que tal vez iba a tener que ir a un hospital EN ESE LUGAR. Mi ancla mental, el nenito discapacitado,  ya se había ido así que las lagrimas empezaron a caer.

Empecé a llorar deseando irme a Suiza. Si hubiese tenido una casa supongo que hubiese deseado irme a mi casa. Pero no tengo, entonces anhelaba un lugar ordenado, limpio y simple: Suiza, en mi imaginario, cumplía con esos requisitos.

Lloraba por ser TAN BOLUDA de estar llorando queriéndome ir a Suiza.

Fue un hecho: el miedo me invadió y lloraba por todo.

A mis 32 años quería volver a la panza de mi mamá y no tener que tomar ninguna decisión. Que ella me cuide y me diga que todo iba a estar bien. Me refugié atrás de un rengo que bajaba las escaleras a la velocidad que yo necesitaba y así emprendimos el camino hacia ese nuevo cuarto de hotel.

Una vez en la habitación, sin médicos y sin drogas dejé que el cuerpo haga lo que tenga que hacer. Por 4 días el termómetro se clavó en 40 grados, lo cual eran excelentes noticias teniendo en cuenta que estábamos esperando descartar malaria y dengue. Enfermedades que se caracterizan por subir y bajar de temperatura constantemente.

Cerramos completamente la habitación para que no entren los gases del smog. En Agra conocimos lo que es la contaminación. Conocimos cómo va a estar el mundo en un par de años. Hasta ahora sólo habíamos vivido muestras gratis de polución. En el hotel los turistas estaban todos enfermos o saliendo de alguna enfermedad respiratoria.

Los locales tosen sin parar con esa tos de fumador llena de moco. Es muy triste. Vos sabes que eventualmente te vas a ir, porque tenés el mega privilegio de ELEGIR. Pero todos ellos quedan ahí muriéndose, pariendo nuevas generaciones de enfermos. Horrible.

Por momentos sentía los ruidos de los monos tratando de meterse a la habitación.

En otro momento podría haberlo interpretado como un delirio causado por a fiebre. Pero no, había una invasion de monos y a ellos les encanta saquear. Ya se me había pasado el miedo y el estar encerrada con malaria o dengue bloqueando gases y monos me resultaba un delirio que sabía que nunca iba a olvidar… y se volvía hermoso.

Desde la cama también escuché a alguien decir que el dinero ya no valía nada. Hubiera sido lindo que ÉSTE sea un delirio de la fiebre. Pero tampoco. En Agra empezó LA CRISIS DEL DINERO!

Ay India cómo te amamos, no puedo creer todas las que pasamos.

Y sí, de un día para el otro, sin previo aviso, todos los billetes perdieron su valor.

1000 millones de indios + turistas nos quedamos sin efectivo. El plan del gobierno fue sacar los billetes viejos de circulación para luchar contra el dinero negro que venia de Bangladesh (o para hacerle el favor del siglo a los bancos).
Por supuesto implementaron ésta sorpresa sin tener los billetes nuevos impresos. No podía ser de otra forma en éste país tan bello y querido.

Por una semana no hubo efectivo. Nadie aceptaba los billetes viejos. Y por casi un mes el país entero se manejó UNICAMENTE Con billetes de 100 rupias  (2 dolares aprox). Necesitabas pagar 100 dólares de hotel? Si, con billetes de 2.  

Y como los billetes de 2 ocupaban tanto espacio en el cajero, limitaron a una sóla extracción por persona de 20 dólares. (Por supuesto la comisión del cajero nunca se modificó. Sacabas 20 dólares y te restaban 3 + los 2 dólares que le dabas al oficial para que te deje sacar una segunda vez. Llegamos a hacer 3 horas de fila para sacar 34 dólares. Ésta situación llevó unos 2 MESES a que se normalice.

Hasta donde seguimos la noticia, habían muerto 55 indios haciendo filas. En el post anterior no dediqué párrafos enteros a describir las filas indias por ser una loca del orden. Son matadoras. Literalmente.

A la semana paró la fiebre y volví a poder caminar muy de a poco. Cuando estaba por festejar el estar saliendo de anda a saber qué enfermedad salió el síntoma final que le podría nombre al episodio que tuve:

Hola RUBEOLA! Salvo la cara, TODO mi cuerpo se llenó de puntos rojos que me gritaban: ARRANCAME FUERTE YA!

 

Finalmente, el Taj Mahal

Tengo por condición natural el ir contra la corriente: lo que para la mayoría es una MARAVILLA, para mi es algo ordinario y viceversa.

Ir al Taj Mahal significaba tanto en mi vida, como ir a la verdulería. Ni siquiera. La felicidad que me atraviesa cuando encuentro unos buenos hongos, o alguna palta a punto… Pff! Mal ejemplo.

Las maravillas del mundo son los lugares donde TODO EL MUNDO QUIERE IR. Lugares repletos de gente desesperada por tener LA foto. Acá la fila que se genera para que todos puedan volver contentos a sus hogares. 

Me acuerdo que había una época donde todos nos reíamos de los chinos y sus camarotas que viajaban por el país disparando hasta las cacas de las palomas. Hoy somos todos chinos. Hasta mis calzones son chinos.

En éste tipo de lugares la pena que me da la humanidad es muy fuerte. 
Es un hecho, las “maravillas” del mundo me deprimen.

El marketing vende al Taj Mahal como el templo más romántico del mundo. El emperador construyó ésta humilde tumba para almacenar el cuerpo muerto de una de sus esposas, su preferida.
Cuando veo éste tipo de construcciones lo primero que pienso es en las condiciones en las que trabajaron los esclavos para cumplir con el romanticismo de éste gobernante tan rebosante de amor. Qué sencillo es ser romántico cuando sólo se tiene que dar órdenes. Los románticos eran los esclavos que daban la vida por un amor ajeno. (O por hambre).

Siempre tuve la sensación que éste tipo de construcciones, las guerras, etc están mandadas a hacer por el pene de quien está al mando.

Hace un par de meses visitamos un fuerte en el desierto que fue construido por su Maharaja (Rey). Él tenía tantas esposas que para evitar quilombos de celos mandó a construir pasadizos secretos por todo el fuerte para poder visitarlas por la noche sin que las otras se enteren. La seguridad del pueblo, su salud, su educación… no. Su pene.

El Taj Mahal es otro pene erecto. Un pene muy estético.   

Uno de los tantos hijos de quien mandó a construir el Taj Mahal se dio cuenta que todo era una careteada y reventó a todos sus hermanos y encarceló al romántico del padre hasta la muerte.

Fuimos bien temprano porque nos dijeron que si íbamos más tarde tal vez no lo veíamos. El templo está construido con una piedra que según la posición del sol, puede camuflarse con el cielo.

No, mentira.
Hay tanto smog que por momentos desaparece dentro de las nubes de gas. La piedra sí está camuflándose pero porque  las toxinas lo están tiñendo. Era blanco. Hoy es amarillo. 

Contemplando el smog

Mientras estaba en cama busqué  en internet cómo curar la rubeola y lo encontré!
La cura se llamaba Nature Care Village. Encontré MI maravilla! Un campo en las afueras de Rishikesh. Una familia que cosecha su propia comida, un río, y silencio. Donde la única vida nocturna es salir a bailar con la música de los grillos.

Y hacia allá fuimos.

 

Resurrección en Rishikesh!

Y Llegó!
Después de un mes sin poder verlo! Volvió el cielo celeste!
Volvió el aire puro!
Volvió el verde del pasto!
Gracias Dioses, Gracias Beatles!

Acá mi cara de enferma arruinando una foto que iba a ser hermosa. No estaba bien…

Éste río que ven acá es el GANGES! Si, no retocamos la foto. Es real. Es verde. Es el mismo río podrido que vimos en Varanasi. El deshielo del cual surge está muy cerca así que la contaminación es mil veces menor.
La ciudad de Rishikesh es otra ciudad india para evitar. Caos y destrucción. Pero hay una zona que se llama Laxman Jhula (Jhula = puente) que está llena de Ashrams (monasterios hindúes) y es LA ciudad del yoga por excelencia.

Si bien es súper turística, su tranquilidad es un descanso para el visitante. Los autos no pueden pasar y casi no hay caminos para motos. Las pocas que hay te revientan el tímpano para que las dejes pasar y no llegues a olvidarte de que seguís en India y que donde estás es sólo una ficción temporal.

Ficción o realidad… acá reviví, acá me despedí de las ronchas y resucité.

Ésta es una ciudad sagrada y como en toda ciudad sagrada no podés encontrar carne, huevo o alcohol. Se hizo famosa entre tantas cosas gracias a que los Beatles pasaron una temporada en un ashram increíble donde compusieron el álbum Blanco.

Después de casi un año sacamos nuestros abrigos del fondo de la mochila y paseamos por el verde en busca del ashram perdido.

En el camino nos volvimos a encontrar con nuestros seres preferidos! 

El monasterio está compuesto por cientos de casitas como para elfos que servían para meditar. Al ser ovaladas generan un silencio muy fuerte en su interior. “Dear Prudence won’t you came out to play….”, le cantaban los Beatles a la hermana de Mia Farrow que se quedaba encerrada todo el día meditando en una de éstas: 

Como nadie lo está manteniendo la naturaleza se lo está comiendo. Le deseamos Bon apetite!

Después de recorrer esa zona nos fuimos hacia el campo para probar por tres días. Nos quedamos 20.

 

Nature Care Village

Y a renacer junto al rio, el silencio y el mate! (!!???)

El mismo día que llegamos aparecieron Juliana (Brasil) y Daniel (Argentina) con yerba! Listos para despedir al sol con unos mates riquísimos. Mejor imposible. 

India mateando

Él es Jag, el hijo de la familia que armó el emprendimiento. Éste genio nos llevó en su tractor a la noche a buscar elefantes por la selva! No vimos ni uno, pero estuvo increíble!

Tienen varias habitaciones para alquilar pero sienten que mucha gente rompe con su intención: vivir tranquilos. Así que abren sólo 2.
En esos días también conocimos a éstas dos hermosuras:

Sover (izq) y  Mandeep (der)

Sover vive en Chandigarh (norte) y Mandeep en Kerala (sur). El primero habla Hindi (idioma del norte), el segundo Tamil (idioma del sur). Entre ellos hablan en Inglés.

Nos contaron sobre las 20 y tantas lenguas que se hablan en la India más los infinitos dialectos de los pueblos. Nos contaron que el indio promedio (de clase media para arriba) suele hablar tres idiomas mínimo. El del lugar donde nace, el del pueblo donde nació su mamá, e inglés. Recuerdan riéndose cómo era ir a la escuela sin entender del todo cuál era SU idioma.

Ellos son fotógrafos y para vivir sacan fotos en casamientos, fuente infinita de dinero en India.

Tras dos meses de receso nosotros también volvimos a trabajar.
Y para no agobiarnos demasiado, a
ntes de que se vaya el sol saliamos a dar una vuelta por el pueblo. Jimmy, la rufa de la familia nos acompañaba!

Paseábamos entre los campos sembrados, caminando por canales de agua y en cada paso agradeciamos estar lejos del caos.

Es un pueblo muy chiquito. La gente es otra. Nos saluda desde la inocencia. No quieren nada a cambio.

El chofer del rickshaw del barrio quiere que nos subamos para hacernos un recorrido por su pueblo. -No money!- nos insiste. La gente del transporte suele ser la primera en querer estafarte y en otro momento nos lo hubiéramos sacado de encima. Pero a él le creemos y a pesar de querer seguir caminando nos subimos para recibir el regalo que nos está ofreciendo. Nos pasea contento y orgulloso mostrándonos su pueblo. En el campo el inglés empieza a desaparecer, pero la sonrisa es internacional.

En cada paseo visitamos a nuestros vecinos los gitanos. Son irresistibles!

Y a la vuelta nos solíamos cruzar con la mamá que nos cocina. Kama no nos pregunta qué queremos comer. Ella hace su magia y te vuela la cabeza. Salvo cuando le pedía que repita ciertos platos que NECESITABA volver a saborear, todos los días cocinó algo distinto. La comida era suprema. Encima nos enseñaba!

Kama no va al supermercado a comprar el sachet de leche. Camina unos 200 metros con su balde hasta donde están los búfalos de su familia que nos estuvieron alimentando hace una semana y a ellos hace una vida. La acompañamos, claro.

Acá un imprescindible zoom de su sonrisa.

Desayunábamos leche cuajada de búfalo con paratha. Una especie de chapati más grueso, frito, con verduras adentro y pickles de mango. Bien picantito! (Ya se convirtió en mi especialidad, me pueden ver cocinándolas en el Episodio 1).

Yo suelo desayunar fruta con cereales. A menos que vengan en forma de helado o queso, no me llevo bien con los lácteos, me descomponen. El primer día, tuve una charla con mis intestinos, les hice un pedido especial de resistencia y me lancé.

Al principio se retobaron y todo lo que entraba salía casi instantáneamente. Pero a los 5 días desistieron y empezaron a aceptar al nuevo ingrediente. Cada mañana, mi panza se levantaba hambrienta, lista para comer una cantidad grosera de parathas con montones de leche.
Panza, corazón e intestinos contentos, finalmente.

Al frente de los búfalos están las vacas. Justo están dandole de comer a una nueva integrante que llegó hace unos 5 días. Otra sonrisa para el recuerdo:

Y para ponerle un moño a ésta desintoxicación, nos inscribimos en un retiro de yoga y meditación.

 

Pool Chati Ashram

Aclaración: todas éstas fotos del ashram las robamos de internet. Fuente Principal: link

Éste ashram queda a 7 km de Laxman Jhula, a orillas del Ganges. El río que 1000 millones de Indios veneran.
Lo elegimos porque tiene una rutina estricta que fuerza a que todos los presentes estén comprometidos a seguirla. Otros ashram son abiertos y al estar en el centro podes salir a comprar un chocolate, tener contacto con el universo, con los ruidos, los bares, las motos… Éste no tiene nada a su alrededor más que montañas y el Ganges.

Y por supuesto, nuestros prefes:

La rutina era así:

Nos levantábamos a las 5am.

Designaron a un encargado por día para despertar a todo el ashram golpeando una especie de Gong o sartén vieja. Obviamente me desesperé para que me seleccionen. Me desesperé para tener que despertarme antes que todos a las 4.30 am, cagarme de frío y que recaiga sobre mí la responsabilidad de despertar al ashram completo. Debo tener la edad evolutiva de un nene de 3 años.

– Una vez arriba, nos abrigábamos mucho y salíamos a hacer la limpieza con el neti. El neti es un potecito con el que te tiras agua tibia por un agujero de la nariz y te sale por el otro. Después soplas fuerte para que salga todo lo tenga que salir.

Las posturas de yoga (asanas) son una partecita ínfima del yoga. Hay varias clases de yoga y una de ellas se focaliza en el respeto y la limpieza del cuerpo, para eso el neti.

Hay mucha gente que lo usa… yo no sentí ningún cambio. Juan salió super cebado a comprarse uno. Nunca más lo usó y quedó en Nepal.

La limpieza era en la zona del círculo

Después íbamos a meditar. Lalita Ji, quien guiaba el retiro nos enseñó una técnica distinta cada día para que podamos encontrar la que más nos sirva. (O no). Ese momento era hermoso porque cuando cerrabas los ojos era de noche y cuando los abrías ya era de día. El Ganges acompañaba siempre con sus sonidos.

Sala de meditación, yoga y debate

En éste ashram conocimos a la genia de Snatan Kaur. Una cantante Sikh.
Como su música es tan pura y su cara de santa irradia 200kw de luz Sebi la llama SATAN Kaur. Acá pueden escuchar nuestro tema preferido:

Los días de mudanza usamos éste tema para armar las mochilas. Dura 15 minutos y la regla es que tenemos que cerrar la mochi antes de que termine.

:)

-Después de la meditación teníamos hora y media de Hatha Yoga.

-Y ya con un agujero en el estómago, a las 9 am estábamos más que listos para desayunar. El desayuno sí que estaba bueno. Frutas con algún sandwich. Ilimitado. Pasan los años y sigo recibiendo los mismos “halagos” que recibía cuando estaba en el colegio: -no puedo creer que no seas obesa con todo lo que comes- .

-Con panzota por el desayuno llegaba la hora del polémico Karma Yoga.

Éste es el yoga de la acción desinteresada. Nos organizábamos en grupos y limpiábamos la sala de yoga, baños, habitaciones, etc. por 20 minutos. Los primeros días fueron a pura pila. Los últimos, dejé salir a mi niña interior que decidió esconderse en su habitación para no tener que limpiarla. No tenemos que juzgar a nuestros niños interiores… hay que dejarlos ser.

-Después salíamos a caminar en grupo por el río o por las montañas, en silencio.
(ja! Mientras escribo me los imagino pensando… -che pero éstos pibes cuándo trabajan?-
En India no fuimos muy “productivos” en el sentido más estricto de la palabra. En un sentido más new age y abierto fuimos más productivos que nunca).

El almuerzo llegaba a las 12 y de 13 a 15 teníamos tiempo libre. Bañarte o lavar la ropa era un clásico. El sistema que había era una canilla con agua caliente a la altura de tus rodillas. Hacia un frío increíble y como lo único simpático que le encuentro al baño “tipo elefantito” es el nombre, me bañé una sóla vez y aseguré que no lo volvería a hacer hasta no llegar a un hotel con una ducha que me arranque la piel de la potencia.

Un lavado mega express, un par de magias con desodorante y perfumes y pasé una semanita haciendo yoga sin bañarme. Eso sí, mis fosas nasales brillaban.

Con ese tiempo que me sobraba me leí un par de libros de la biblioteca tirada en unas piedras gigantes al sol en el rio. Una inversión mucho más eficiente de mi recursos.

-A las 15 teníamos el momento de lectura y discusión. Nos dividíamos en grupos con alguna tarea y después compartimos entre todos las conclusiones.

Eramos un grupo de veinte y pico de personas de todas partes del mundo. En una tarea grupal había que enumerar ciertos cambios que queríamos realizar en nuestras vidas y Puneet, un indio muy personaje escribió PAGAR IMPUESTOS. Con los niveles de corrupción que hay en India tuve que ROGARLE que no lo haga. Ya me imaginaba sus impuestos materializados en un Ganesha de oro en la casa de la madre del Primer Ministro indio.
Del otro lado apareció Mia, súper ofendida para explicarnos que en su país de fantasías
es de pésima educación tan sólo hablar sobre NO pagar los impuestos.

-Los impuestos son para que todos tengamos las mismas posibilidades!- nos dice enojada.

Brasil y yo reímos. Brasil es contador y se especializa en impuestos. Brasil se ríe mucho más fuerte que yo.

Ella vive en el cuento de hadas llamado Dinamarca donde todos tienen las mismas posibilidades y a los jóvenes se les paga por estudiar y demás cuestiones utópicas que unos sudacas no pueden llegar ni a asimilar como posibles, por justificadas razones.

Por si a Puneeth le quedaban dudas, cuando le compartió a Lalita Ji su decisión de empezar a pagar impuestos ella le contestó que él era libre de “tirar su plata” si así lo deseaba. 

Supuestamente había que mantener silencio desde la cena hasta el almuerzo del día siguiente pero con los días nos fuimos conociendo con el grupo y se complicó. Sobre todo cuando Brasil nos contó pertenecía a una religión brasilera que hace encuentros regulares LEGALES de Ayahuasca en todo el mundo. CHAN! Mantenete en silencio con ese dato! 

-A las 14 empezaba la clase de Ashtanga Yoga.

Campanas, mantras y perros sonaban al atardecer en una pequeña ceremonia en el templo. Los 2 perros ovejeros del ashram se ponían como locos con las campanas y ladraban hasta que dejaban de tocarlas. Eran geniales…

Y cuando terminaba la ceremonia pasábamos al cuartito de canto.

La gente que vive en el ashram repite la ceremonia anterior y los cantos todos los días.
Nos sentábamos en semi-circulo sobre almohadones. Adelante se sentaba Lalita Ji y los otros “cabezas” del ashram.

Podías agarrarte instrumentos. Algunos viajaban con sus guitarras y las sumaron al repertorio. Juan agarró el tambor y el resto tocamos una especie de panderetas y a repetir mantras.

Al principio empezaba flojo, en parte porque el primero era impronunciable. Los mantras son en sánscrito, ej. Hari Om Tat Sat Jai Guru Datta

En el siguiente, gracias a que tenia más vocales, empezábamos a entrar más en confianza y los mantras empezaban a explotar. Entrábamos en esa frecuencia que te genera el repetir mantras sin parar. Tu voz desaparece fundiéndose con la del grupo, 30 cuerpos produciendo sonido, cada uno aportando lo suyo. 

Es como si alguien te agarra la materia gris de tu cerebro y te la sostiene con sus dos manos. Quedas colgando. El cuerpo se suelta, tu voz se suelta, alguien está repitiendo un mantra… y no sos vos.

Ligereza me viene a la mente.

Tengo un sector que a veces se separa de mí y mira desde arriba. El águila le llama Sebi. En esos momentos veía la noche, el río, la oscuridad, los monos durmiendo y un cuartito iluminado con gente cantando.

Fiesta!

Al rato Lalita Ji empezaba a bajar la voz y los mantras  bajaban de intensidad hasta desaparecer por completo. Los instrumentos y las voces se convertían en silencio como si lo hubiéramos entrenado toda la vida.
Durante el día el mantra quedaba bailando en tu cabeza. 

En Argentina vivía en Ballester, un barrio de casitas en las afueras de la capital. Por la tarde solía ir a comprar un quesito y un fernet en bici con mi perra Simona que me corría por la vereda.

De repente estoy en este cuarto con velas cantando mantras a la orilla del Ganges.
Por momentos me acostumbro a ésta vida. Por momentos flasheo fuerte.


-19.30 cenábamos y 20.30 cerrábamos el día con una meditación final.
Flotando nos íbamos a dormir.

El ante ultimo día hicimos la ceremonia que todo hindú debe hacer una vez en la vida: bañarse en las aguas sagradas (y en esta zona congeladas!) del Ganges.

El baño de elefantito te lo cancelo, pero éste no. Increíblemente me encantó y cuando todos se fueron me quedé sumergida enganchada a una piedra disfrutando de como la corriente quería llevarme.

El retiro fue un buen muestrario de técnicas de meditación, de yoga y de vida. De todas las experiencias cada uno toma lo que le sirve y descarta lo que no.

Después de hacer 3 horas intensas de yoga por día, Juan salió con cuerpo nuevo. La frase “es que yo no soy flexible” nunca más salió de su boca. Desde que dejamos el ashram todos los días practica yoga.

Un objeto que se volvió muy importante en nuestras vidas fue el mala. Forma parte de una de las técnicas de meditación que nos enseñó Lalita Ji. Los dos tenemos uno.
El mala es como un rosario cristiano pero sin un ser clavado en maderas y con 108 bolitas. Lo usan budistas e hinduistas. El 108 es un número sagrado para ambas religiones.

Éste es el mio:

Las bolitas son de sándalo. Huele riquísimo.

El uso tradicional es que vayas repitiendo un mantra mientras pasas las bolitas. Los más famosos son: Om Namah Shivaya, Om Maní Paddme Hum, So ham, etc.
A mi me cuesta conectar con el sánscrito. Los significados son tan complejos que me marean y no entiendo nada y mientras intento simplificar mi existencia, me la complico, lo cual no tiene sentido.

Así que prefiero generarme mis propios mantras. Por ejemplo: la noche antes de salir al trekking de 250km por los Annapurnas me agarró un cagazo importantísimo, así que me fui temprano a la cama con mis miedos y mi mala. Pasaba las cuencas repitiéndome lo que necesitaba escuchar. SOY FUERTE. SOY FUERTE. SOY FUERTE.… hasta que me quedé dormida.

Al cerebro le hace mucho mejor irse a dormir pensando esas cosas que visualizando tu esqueleto descompuesto en una cueva.

Y después del Ashram nos volvimos unos días más al campito para terminar un trabajo y poder seguir camino hacia el norte.

El campo y el ashram nos revivieron. En la primera visita al Nature Care Village la rubeola se fue. El sarpullido se transformó en piel muerta y literalmente cambié toda la piel.

India tiene ese efecto.

Ya habían pasado esos dos meses que se suelen necesitar para “llegar” a India. Para aceptarla. Para entenderla y empezamos a verla con otros ojos. Sin rechazarla ni pedirle algo que no nos puede dar.

Y seguimos viaje hacia los Himalayas pasando por Shimla, Dharamsala, Amritsar con Rags y antes de dar el gran salto hacia el sur visitamos nuestro último destino norteño:

 

NAVIDAD en Chandighar

Tras despedirnos de Rags y su familia, fuimos a visitar al último amigo que nos quedaba en la lista. Sober vive en Chandigarh, un destino que no estaba en nuestros planes visitar pero pegamos tan buena onda con él en Rishikesh que no quedó otra que visitarlo.

Ésta ciudad se conoce como la única ciudad planificada de la India. La diseñó Le Corbusier, un arquitecto francés de la ostia.

Está dividida en 60 sectores y cada uno está pensado para que tenga su escuela, su sector de viviendas, su mercado, su templo, etc. Interesante. Fue raro volver a ver una calle en linea recta después de tanto tiempo.

Eso es lo que amamos de éste país. Hay muchas Indias dentro de India. Cada pueblo, cada ciudad, es un mundo totalmente diferente a los demás. Cambia la gente, la comida, la arquitectura, la religión, la cantidad de mugre, de animales, el cielo, TODO.
Como dice Borges,
India es mas grande que el mundo.

De nuevo, otra familia nos abrió la puerta de su casa y nos preparó los mejores desayunos del viaje. Pero Sober vive con su mamá y ésta lejos de ser una típica familia india. Por empezar, ellos no tienen religión (!!!!!). Lo que los convierte en dos bichos RARÍSIMOS. Su familia es comunista y a su tío lo mataron los terroristas. Viven en el predio de la universidad porque es donde su mamá trabaja (!!!!), es bibliotecaria y habla perfecto inglés. Su papá murió éste año.

Sober tiene novia y se llama Manci. La conoció en el sur de India y en un par de años se van a casar. Por amor (!!!!!)

(!!!!) (!!!!) (!!!!)

En India pocos saben quién es Jesús pero hay dioses que se veneran por igual pertenezcas a la religión que pertenezcas, vivas en el continente que vivas: el dios del consumo innecesario, la religión con más adeptos del mundo.
Sikhs, hinduístas, musulmanes y cristianos disfrazaron sus locales con el gordo blanco que hace que sus ventas aumenten.

En la noche de Navidad -que nadie festeja- Sober nos llevó en su auto a tener una típica noche Chandigarheña. Nos hizo un recorrido por los mejores lugares para picotear comida de la ciudad. Después de pasar 4 días con la familia de Rags llorando después de cada comida en Chandigarh reventamos llorando de alegría! Por favorrrr lo que comimos!

(A mi me encantaría compartirles lo que comemos, pero cuando tengo un plato de comida caliente no puedo perder el tiempo con una foto. Se me enfría!)

De una noche para la otra estábamos en el mismo país pero en espacios totalmente distintos. En ésta casa no me acuerdo siquiera si había televisión. Pasamos horas charlando sobre la historia de la India, su familia comunista y hablándole de Argentina.

Cuando le conté que mi mamá había pasado Navidad con su ex marido (mi papá), su primera esposa y mis medio hermanos no podía creerlo! Ya eran demasiado esas noticias que le traíamos desde el futuro.

Nos quedamos sólo un par de días porque teníamos que cumplir con el único plan que habíamos hecho ese año: pasar año nuevo con nuestro hermano del alma Sebas que estaba recién llegado en India.
Para nuestra comodidad él estaba a tan solo 2600 kilómetros. Sober nos ayudó a coordinar buses y trenes para llegar puntuales a nuestro Año Nuevo tan esperado!

La parte que sigue vendría a ser MI PARTE PREFERIA DE INDIA! Yo prometo continuarla, ustedes prometan leerla! Porque ES LO MÁS DE LO MÁS!

 

Sección INSPIRACIÓN

Con el post anterior de India nos dimos cuenta que el escribir nos hace entender un poco más las decisiones que tomamos. También registré la importancia que tienen en mi vida los libros y las películas. Elegí empezar a viajar por Japón para recorrer todos esos lugares que ya había recorrido mentalmente con Murakami. Wes Anderson con Darjeeling me obligó a venir a India. Y sospecho que las Wachowski me están marcando el próximo destino…

Resumiendo, les armamos una sección con películas, documentales y libros que se nos clavaron en nuestras vidas para siempre por infinidad de razones. Son pasajes gratuitos a grandes viajes!

 

Posdata importante:

Recibo un montón de mensajes hermosos diciéndome que los hago viajar, que los transporto, etc, etc. Pero quiero aclarar que éste blog lo armamos entre los dos. El proceso es algo así:
Yo escribo, vomito todo lo que tengo adentro y cuando creo que ya está hecho una pinturita digna de publicarse en la National Geographic se lo paso a Juan.

Y ahí estalla la crisis.

Juan entra en un estado de perdición, no puede creer cómo convive con un ser como yo, cómo me elige por tantos años. Se hunde en las profundidades de su angustia y cuando vuelve en sí me lanza frases como:

-¡NO SÉ COMO TERMINASTE EL COLEGIO!-

No me duelen, porque honestamente yo tampoco sé cómo lo terminé.

Y empieza a corregir y tratar de cuajar los textos.

Si, soy bruta y la dislexia que sospecho tener me hace comer palabras, frases, oraciones hasta párrafos.

Así que si disfrutan de cierto fluir y de no encontrar demasiados horrores ortográficos que les opaquen los paisajes es gracias a Juan!

 

Eso es todo por ahora. Gracias infinitas por acompañarnos!
Hasta la próxima!
No se pierdan el próximo capítulo que es una fiesta!

 

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9 comentarios en “India (parte 2): Sexualidad y Resurrección

  1. caminantewilly dijo:

    Si prometemos leerla… porque ustedes como equipo SON LO MÁS DE LO MÁS! :) Nos hacen emocionar como estando ahí e imaginar que podemos desdoblarnos como ustedes lo hacen y sincerarnos con nuestros corazones algún día no tan lejano..! <3 Son nuestros ídolos pero no de cuentos, no de película, no de new-age ni de tripadvisor… son nuestros ídolos de carne y hueso, porque es su sinceridad animal y su transparencia al manifestarla la que los hace tan creíbles y tan adorables! GRACIAS POR COMPARTIR ESE HERMOSO MUNDO QUE SALVAN Y REVIVEN A CADA PASO!

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  2. nora dijo:

    Este nuevo episodio de la India me creó una duda más, frente a tantas que tenemos los humanos. Qué hace la diferencia entre ese grupo desinteresado, amable, que quiere recibirlos y agasajarlos SIN NADA A CAMBIO, frente al otro, oportunista, interesado, calculador? Ambos grupos viven en un mismo país, con las mismas luces y sombras….
    Florcita, no te creo que haya alguien que se ría más fuerte que vos, no puede ser.
    Ya no te irías a dormir a un patio, como en Toledo , para no escuchar ronquidos ajenos. Ahora te acompañan directamente dentro de tu camita. Como nos cambia la vida
    Sigan disfrutando , creciendo, comiendo cosas ricas y asómbrandose con las nuevas vivencias.
    PD si fuera posible a tu regreso te encargo esa especie de rosario sólo con las 108 cuentas para imitarte un poco y repetir mantras de autoayuda ante situaciones difíciles.
    Besos y abrazo fuerte
    tkm Nora

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    • cebollanomade dijo:

      jajaj nooo! Sin dudas me rajaría al patio otra vez!! Y a vos te llevaría a revisar los oídos! No sé como aguantabas!
      Sobre los interesados, no tengo idea. Pienso que es algo que uno huele. Además por ésta zona del mundo la gente no anda desconfiando tanto del otro.
      El mala es un hecho!

      Te quiero Nori, cualquier cosa me chiflas!

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  3. Mabel dijo:

    Que dureza creada de tanto andar , que buen cayo de tanto vivir, me encanta leerlos Flor mientras escucho de fondo el mantra q generosamente hiciste nuestro!!! A seguir… sos FUERTE….SON FUERTES!!! Beso enorme

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  4. fadedmetalsiding dijo:

    Hi Flor and Juan, I see you are in Taiwan now. I went there in December and I really loved it. I have been working with Taiwanese English teachers now for two summers, and I invited two Taiwanese junior high school students to say with us this winter. I am looking forward to your next blog.

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    • cebollanomade dijo:

      Hola Cheiron!!

      Yes, we are in Taiwan and the people is incredibly nice!! Me paso al español! Sabes que sigo el blog de Rocio (Wabisabi Cycling) desde que me la nombraste y hace unas semanas le escribí contándole que siempre leemos su viaje y que es una gran fuente de inspiración. Y me contestó que ella también nos estaba leyendo! Ja!

      Nos uniste!

      Como siguen los planes? Se van para Hawaii?

      Abrazo enorme para todos!

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